Meta quiso reemplazar trabajadores con IA, pero el plan se frenó

Meta llegó a plantear una transformación profunda de su fuerza laboral: reducir algunos equipos hasta en 60% y apoyarse en agentes de inteligencia artificial para asumir parte de las tareas que hoy realizan empleados. El proyecto, denominado Project OT, buscaba convertir a la compañía en una organización más orientada a la IA, con equipos pequeños y menos niveles de gestión.
La apuesta, sin embargo, encontró límites dentro de la propia organización. Los datos internos no mostraron mejoras de productividad suficientes para respaldar una reducción de personal de esa magnitud, mientras aumentaban los problemas técnicos y de seguridad. En julio, Mark Zuckerberg reconoció ante empleados que el avance de los agentes de IA no había ocurrido al ritmo esperado.
La trayectoria del desarrollo de agentes no se ha acelerado como esperábamos.
El contraste resulta relevante: mientras la compañía buscaba hacer más con menos personas, el volumen de cambios de código en sus plataformas de IA aumentó 220% interanual, pero las nuevas funciones o mejoras que llegaron a los usuarios crecieron solo 36%. Además, los incidentes técnicos y de seguridad aumentaron 40%.
La reorganización también generó resistencia entre los trabajadores. Un sistema utilizado para registrar movimientos del mouse y pulsaciones de teclado con fines de entrenamiento de IA provocó malestar interno, mientras los indicadores de sentimiento de los empleados cayeron 19 puntos. La tecnología, en este caso, comenzó a encontrarse con otro factor difícil de automatizar: la confianza.
La IA todavía no ha alcanzado las expectativas de productividad.
Meta finalmente frenó una segunda ronda de recortes que estaba contemplada dentro de la transformación, aunque la empresa mantiene su apuesta por la IA y continúa destinando grandes recursos a infraestructura y chips. Reuters señala que la compañía prevé invertir más de US$130.000 millones en estos componentes durante 2026.
El caso deja una cuestión que trasciende a Meta: reducir trabajadores no garantiza que una empresa sea más productiva. La experiencia muestra que incorporar IA implica también rediseñar procesos, responsabilidades y formas de trabajo; de lo contrario, la tecnología puede avanzar más rápido que la organización que intenta utilizarla.
Fuentes: Reuters — How Meta’s AI workforce transformation plans went kaput Reuters — Mark Zuckerberg had a bold plan to replace Meta staff with AI
