OPEP+ retrasa revisión clave que definirá cuotas petroleras

La capacidad real de producción vuelve a convertirse en una variable estratégica para el mercado petrolero. OPEP+ retrasó hasta mediados de noviembre una evaluación que debía concluir en septiembre y que servirá como referencia para definir las cuotas de producción de sus miembros en 2027.
El aplazamiento está relacionado con las alteraciones provocadas por el conflicto en Oriente Medio sobre proyectos destinados a ampliar la capacidad productiva. La interrupción de estos planes dificulta establecer cuánto petróleo podrán producir de manera sostenible algunos países del grupo y deja abiertas diferencias sobre las cifras que sustentan las futuras asignaciones.
Se prevé que la revisión esté finalizada a mediados de noviembre.
La revisión tiene una importancia que va más allá de una cuestión técnica. OPEP+ utiliza las estimaciones de capacidad máxima sostenible como referencia para las negociaciones sobre los niveles de producción, por lo que cualquier modificación en esas cifras puede cambiar el margen de producción asignado a cada integrante.
El proceso está siendo realizado por la consultora estadounidense DeGolyer and MacNaughton para los miembros contemplados en la evaluación, con excepciones como Rusia, Irán y Venezuela. Su informe, previsto ahora para mediados de noviembre, podría ser analizado antes de la reunión ministerial de OPEP+ prevista para el 29 de noviembre.
Las estimaciones de capacidad influirán en la cantidad que cada miembro puede bombear.
La tensión se concentra especialmente en los países que buscan que sus cuotas reflejen una mayor capacidad productiva. Irak ha planteado la necesidad de elevar su asignación y ha evaluado incluso su permanencia en la organización, mientras que Emiratos Árabes Unidos abandonó OPEP en mayo en un contexto de diferencias relacionadas con las cuotas.
Para el mercado energético, el resultado de esta evaluación será relevante porque definirá una de las bases sobre las que se negociará la producción de 2027. El retraso no determina por sí mismo el rumbo de las cuotas, pero mantiene abiertas las principales variables técnicas y políticas que OPEP+ deberá resolver antes de cerrar su próximo esquema de producción.
