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Nostalgia como estrategia: el “renacer del Blackberry” en el marketing tecnológico 2026

En un panorama tecnológico donde los smartphones parecen seguir un mismo patrón pantallas grandes, consumo pasivo y ausencia casi total de botones surgen iniciativas que buscan recuperar sensaciones olvidadas. En pleno 2026, una de esas iniciativas es el nuevo ‘Clicks Communicator’, un dispositivo que trae de vuelta algo que muchos creían desaparecido: el teclado físico.

La empresa Clicks, conocida en 2025 por lanzar una funda con teclado para iPhone, dio un paso más ambicioso: ahora presentan su propio teléfono con sistema Android y un diseño inspirado en los antiguos dispositivos BlackBerry.

“Clicks apostó por la nostalgia para destacarse en un mercado dominado por pantallas táctiles y consumo pasivo.”

Pero más allá de la nostalgia, lo que propone Clicks es una filosofía distinta sobre cómo interactuamos con la tecnología. Su objetivo no es competir con los teléfonos más rápidos o los que mejor cámara ofrecen, sino reformular la experiencia de uso cotidiano.

El ‘Clicks Communicator’ incorpora elementos que hoy parecen casi exóticos:

  • Teclado físico completo
  • Entrada jack para audífonos (otro componente dado por muerto)
  • LED indicador de notificaciones
  • Sistema operativo Android
  • Diseño compacto, sin énfasis en pantallas gigantes

Si bien estos detalles podrían interpretarse como un viaje al pasado, lo cierto es que responden a una demanda creciente: usuarios cansados de la hiperestimulación visual y el scroll infinito.

Durante la presentación en el Consumer Electronics Show (CES) 2026, la compañía subrayó un objetivo claro: dificultar el consumo pasivo de contenido vertical. La lógica es simple: mientras menos intuitivo sea el scroll, más probable es que el usuario escriba, piense, responda o interactúe de forma activa.

“La estrategia se presentó en el CES 2026, generando sorpresa por su contraste frente a la tendencia de hiperconsumo digital.”

Aquí el teclado físico adquiere un protagonismo clave. No solo permite una escritura táctil más precisa valorada por periodistas, escritores, ejecutivos y usuarios “productivos” sino que también reduce la fricción que impulsa el consumo automático.