Cuando la tradición se cuela en el fast food

McDonald’s vuelve a sacudir su oferta premium con la incorporación de una nueva hamburguesa a la familia McExtreme, esta vez apostando por un ingrediente que rara vez se asocia al mundo del fast food: el Pedro Ximénez. Este vino dulce, profundamente ligado a la cultura gastronómica española, se convierte en el eje de una propuesta que busca sorprender al consumidor y romper con la idea de que lo clásico y lo urbano no pueden convivir en un mismo producto.
La marca plantea así un cruce de universos: por un lado, la contundencia y el carácter intenso de la línea McExtreme; por otro, el sabor complejo y reconocible de una salsa inspirada en un producto tradicional. El resultado apunta a conquistar a quienes buscan experiencias distintas sin salir del terreno conocido de una hamburguesa.
Una combinación pensada para desafiar prejuicios
La nueva McExtreme se construye sobre una base potente: doble carne de vacuno, queso gouda ahumado, bacon en pequeños trozos crujientes, cebolla crispy y el pan característico de la gama, que incorpora bits de bacon para reforzar el perfil ahumado. A este conjunto se suma la salsa de Pedro Ximénez, que aporta un matiz dulce e intenso, equilibrando la grasa de la carne y el queso.
Con esta McExtreme, la marca no solo lanza un nuevo producto, sino que refuerza un posicionamiento.
Más allá de los ingredientes, el concepto detrás del producto es estratégico. La marca busca demostrar que combinaciones que a primera vista parecen incompatibles pueden convertirse en un acierto cuando están bien ejecutadas. Llevar un sabor asociado a postres o reducciones gourmet al terreno de una hamburguesa es una forma de desafiar expectativas y elevar la percepción de la oferta dentro del segmento fast casual.
Comunicación basada en la sorpresa como motor de marca
El lanzamiento está acompañado por una campaña creativa que gira en torno a la idea de lo inesperado, bajo un mensaje que juega con la contradicción: no debería encajar, pero lo hace. La creatividad, desarrollada por TBWA/España, utiliza el contraste entre la cultura popular de una hamburguesa y la sofisticación de un vino dulce para generar curiosidad y conversación.
La presencia en televisión, exteriores, restaurantes y canales digitales refuerza la visibilidad de la propuesta y consolida la estrategia de McDonald’s de seguir explorando territorios de sabor más audaces dentro de su línea premium. Con esta McExtreme, la marca no solo lanza un nuevo producto, sino que refuerza un posicionamiento: el de una cadena capaz de reinterpretar referentes gastronómicos locales y transformarlos en experiencias accesibles, sorprendentes y memorables.
