Carispermex: estudiantes de Unifranz crean anticonceptivo masculino a partir de la semilla de papaya

La limitada oferta de métodos anticonceptivos dirigidos a los hombres continúa siendo una brecha significativa en la planificación familiar, un ámbito donde la responsabilidad ha recaído históricamente en las mujeres. En este contexto, un grupo de estudiantes de la carrera de Bioquímica y Farmacia decidió explorar una línea de investigación poco desarrollada, pero con respaldo científico emergente: el uso de la semilla de papaya como base para un anticonceptivo masculino potencial, reversible y de origen natural.
El proyecto surge como una respuesta académica y social a la necesidad de ampliar las opciones de corresponsabilidad reproductiva. “Pensamos este producto como un aporte real a la sociedad. Queremos que los hombres también tengan opciones responsables para la planificación familiar, y que estas sean accesibles, seguras y basadas en recursos naturales”, señaló Jovita Baltazar García, estudiante de Bioquímica y Farmacia de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) y una de las investigadoras del estudio.
La semilla de papaya presenta compuestos bioactivos que, según estudios preclínicos, podrían reducir de forma reversible la concentración y motilidad espermática.
La investigación fue desarrollada por Jovita Baltazar, Nadia Gisela Janco Acarapi y Cristyane Laura, estudiantes de octavo semestre de Bioquímica y Farmacia de Unifranz El Alto, bajo la tutoría del docente Cervando Gutiérrez. El trabajo se enmarca en un proyecto académico que combinó revisión bibliográfica, experimentación en laboratorio y formulación farmacéutica, con el objetivo de evaluar el efecto anticonceptivo potencial de extractos de semilla de papaya.
A partir del cuarto semestre, el equipo realizó una revisión exhaustiva de artículos científicos y farmacopeas internacionales. Esta etapa permitió identificar que la semilla de papaya (Carica papaya L.) contiene compuestos bioactivos como carpaína, fenoles e isotiocianatos, los cuales, según estudios preclínicos, pueden reducir la concentración y motilidad espermática de forma reversible. Los hallazgos, principalmente obtenidos en modelos animales, indican que la fertilidad tiende a recuperarse tras la suspensión del extracto.
La innovación universitaria demuestra que la ciencia en etapa formativa puede generar conocimiento relevante para futuras soluciones en planificación familiar.
Con esta base teórica, las estudiantes avanzaron hacia la formulación de un granulado efervescente a partir de un extracto hidroalcohólico de semilla de papaya, denominado Carispermex. El proceso presentó desafíos técnicos vinculados a la solubilidad, el pH, la fluidez y el sabor amargo del extracto, lo que llevó al equipo a trabajar en características organolépticas que mejoraran la aceptación del producto.
Desde el punto de vista técnico, el proyecto logró cumplir con parámetros de calidad establecidos por farmacopeas; sin embargo, las investigadoras reconocen que aún faltan etapas fundamentales, como estudios de estabilidad a largo plazo y ensayos clínicos en humanos. El propio resumen científico aclara que, aunque los resultados preliminares son prometedores, la evidencia disponible no permite presentar la semilla de papaya como una solución definitiva, sino como una alternativa en investigación que podría, en el futuro, ampliar las opciones de anticoncepción masculina.
