El costo de los carburantes cambia y el modelo entra en ajuste

La subvención a los hidrocarburos en Bolivia se mantiene vigente, aunque con una reducción frente a niveles históricos, en un contexto marcado por la volatilidad del mercado internacional. El Ministerio de Economía sitúa este gasto entre un 8% y un 10%, con un comportamiento que fluctúa día a día según el precio del petróleo. Esta variación ha reducido el costo diario de importación desde picos cercanos a 10 millones de dólares en años previos a niveles actuales alrededor de 1 millón, evidenciando un ajuste en la presión fiscal sin eliminar el subsidio.
“La subvención se mantiene entre 8% y 10%, con costos diarios que bajaron de hasta 10 millones de dólares a cerca de 1 millón, según el contexto internacional.”
En términos de planificación, el Presupuesto General del Estado reformulado proyecta alrededor de Bs 14.000 millones para la importación de combustibles en 2026, bajo un escenario conservador condicionado por factores externos como tensiones geopolíticas y variaciones del crudo. En paralelo, el Gobierno impulsa una mayor participación del sector privado en la provisión de carburantes, como parte de un ajuste operativo que busca diversificar el abastecimiento y reducir la carga estatal, sin modificar el rol estructural de YPFB en el sistema energético.
“El PGE destina Bs 14.000 millones a combustibles en 2026, mientras se plantea incorporar al sector privado en la provisión sin alterar el rol de YPFB.”
