Alibaba restringe IA extranjera mientras escala la disputa tecnológica con Estados Unidos

La competencia mundial por la inteligencia artificial comienza a trasladarse desde el desarrollo de modelos hacia el control del acceso a la tecnología. En medio del endurecimiento de las restricciones entre China y Estados Unidos, Alibaba prohibió a sus empleados utilizar las herramientas de Anthropic para fines laborales, una decisión que refleja cómo las tensiones geopolíticas ya empiezan a modificar las operaciones internas de las grandes compañías tecnológicas.
La medida, que entrará en vigor el 10 de julio, obliga a los trabajadores a desinstalar Claude Code y otros productos de Anthropic, considerados ahora software de «alto riesgo». Como alternativa, Alibaba impulsará el uso de Qoder, su propio asistente de inteligencia artificial, reforzando una estrategia orientada a reducir la dependencia de plataformas desarrolladas fuera de China.
«Alibaba prohibirá el uso de las herramientas de Anthropic para fines laborales a partir del 10 de julio.»
La inteligencia artificial entra en una nueva etapa de fragmentación tecnológica
El conflicto surge semanas después de que Anthropic denunciara ante el Comité Bancario del Senado de Estados Unidos un supuesto «ataque de destilación» atribuido a Alibaba, acusación mediante la cual la empresa estadounidense sostiene que la tecnológica china habría intentado extraer capacidades de sus modelos para acelerar el desarrollo de soluciones propias.
Aunque Alibaba rechazó hacer comentarios sobre la denuncia, la decisión de restringir el uso interno de Claude evidencia el creciente deterioro de la relación entre ambos ecosistemas tecnológicos.
Diversos analistas consideran que la disputa representa un nuevo episodio dentro del proceso de desacoplamiento digital que enfrenta a las dos mayores economías del mundo.
«Claude Code fue catalogado como software de alto riesgo mientras Alibaba impulsa el uso de su propia IA, Qoder.»
El acceso a los modelos de IA se convierte en un activo estratégico
Las restricciones también responden a la política de Anthropic de impedir el uso de sus modelos por parte de empresas ubicadas en países considerados «naciones adversarias», entre ellas China. Sin embargo, investigaciones recientes revelaron que algunas compañías asiáticas habrían encontrado mecanismos para acceder a estas herramientas mediante filiales internacionales, cuentas corporativas en terceros países o redes privadas virtuales (VPN).
El Financial Times informó que empresas como Ant Group y ByteDance exploraron distintos esquemas para facilitar el acceso de sus ingenieros a Claude, aunque ambas compañías evitaron pronunciarse públicamente sobre esos reportes.
«La competencia por la inteligencia artificial comienza a definirse también por el control del acceso y la soberanía tecnológica.»
La soberanía tecnológica gana prioridad para las grandes empresas
Más allá del caso puntual, la decisión de Alibaba refleja una transformación estructural dentro del mercado global de inteligencia artificial.
A medida que los modelos fundacionales adquieren mayor valor económico y estratégico, las compañías tecnológicas comienzan a reforzar el desarrollo de soluciones propias para disminuir riesgos regulatorios, proteger propiedad intelectual y garantizar continuidad operativa frente a posibles sanciones internacionales.
Consultoras como Gartner, IDC y McKinsey & Company anticipan que la fragmentación tecnológica continuará intensificándose durante los próximos años, impulsando la creación de ecosistemas regionales de inteligencia artificial cada vez menos dependientes entre sí.
En ese contexto, la competencia ya no gira únicamente en torno a quién desarrolla el modelo más avanzado, sino también a quién controla el acceso, la infraestructura y la distribución de esa tecnología dentro de un escenario geopolítico cada vez más polarizado.
