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JENNIE convierte a la Superstar en una apuesta de adidas por la cultura

La alianza entre la integrante de BLACKPINK y adidas Originals entra en una nueva etapa: ya no se trata solo de representar una marca, sino de intervenir uno de sus mayores íconos.

JENNIE, integrante de BLACKPINK, y adidas Originals avanzan hacia una nueva fase de su colaboración con “adidas Originals by JENNIE”, una línea que coloca a la artista en un papel creativo más directo. El primer lanzamiento está previsto para el 1 de septiembre de 2026 en Corea del Sur y toma como punto de partida una de las siluetas más reconocibles de la compañía: la Superstar.

La propuesta reinterpreta el calzado desde la estética balletcore, incorporando correas cruzadas inspiradas en las zapatillas de ballet, una puntera shell toe rediseñada con forma cuadrada y una construcción que prescinde de los cordones tradicionales. La primera entrega se ha mostrado en versiones blanco y negro, reforzando la conexión con los códigos visuales históricos de la Superstar.

“La colaboración lleva a JENNIE de embajadora de adidas a intervenir directamente uno de sus íconos.”

El movimiento tiene una lectura que va más allá de la moda. Durante los últimos años, las marcas deportivas han dejado de utilizar a las celebridades únicamente como rostros para sus campañas y han comenzado a convertir su identidad cultural en parte del producto.

En el caso de JENNIE, el cambio resulta especialmente relevante porque adidas ya la había integrado dentro de la narrativa global de Superstar. En febrero de 2026, la compañía la incluyó junto a figuras como Samuel L. Jackson, Kendall Jenner, Lamine Yamal, Baby Keem, James Harden, Tyshawn Jones y Olivia Dean en la campaña internacional de la silueta.

Ahora, la relación avanza desde la representación hacia la creación. La Superstar deja de ser únicamente el producto que JENNIE utiliza para convertirse en el producto que lleva su interpretación estética.

“La Superstar nació en el baloncesto y terminó convirtiéndose en un ícono de la cultura urbana.”

Ese recorrido explica por qué la elección de la Superstar resulta estratégica. adidas señala que el modelo, creado originalmente para el baloncesto, pasó posteriormente al streetwear, la música y la moda, convirtiéndose en una pieza asociada con distintas generaciones y formas de expresión.

La colección también se inserta en un fenómeno mayor dentro de la moda: la incorporación de códigos del ballet al vestuario cotidiano. El balletcore ha trasladado elementos tradicionalmente vinculados con la danza —como siluetas delicadas, cintas, prendas ceñidas y calzado inspirado en zapatillas de ballet— hacia el mercado de moda y streetwear.

La propuesta de JENNIE toma esa estética y la coloca sobre una plataforma reconocible. En lugar de desarrollar desde cero un producto asociado con la tendencia, la colaboración modifica una silueta que ya posee décadas de reconocimiento.

El resultado es una estrategia de actualización de un activo histórico sin romper completamente con sus códigos originales: mantiene las tres franjas, la identidad Superstar y su construcción reconocible, pero introduce una nueva proporción y elementos propios del ballet.

La importancia de este tipo de colaboraciones está en el valor que una figura cultural puede aportar cuando su identidad deja de estar únicamente en la comunicación y pasa a formar parte de la propuesta de producto.

En el caso de adidas, JENNIE aporta una conexión directa con la cultura del K-pop, la moda y las audiencias digitales globales. La compañía, por su parte, proporciona una infraestructura de producto y una plataforma internacional que permite convertir esa influencia cultural en una colección comercial.

La estrategia no es completamente nueva en la industria. Bad Bunny, Travis Scott y otras figuras han demostrado que las colaboraciones pueden convertirse en vehículos para reinterpretar productos históricos y conectarlos con nuevas comunidades culturales. La diferencia está en que el modelo actual busca cada vez más que la personalidad del artista sea reconocible dentro del propio diseño.

Esto cambia la lógica de la colaboración: ya no basta con poner el nombre de una celebridad sobre un producto. El producto debe explicar por qué esa persona está detrás de él.

“La nueva colaboración no vende únicamente una Superstar: convierte la identidad estética de JENNIE en parte del producto.”

El lanzamiento inicial de “adidas Originals by JENNIE” está programado para el 1 de septiembre de 2026 en Corea del Sur, con dos versiones de la Superstar Square Ballet identificadas hasta ahora. Reportes especializados sitúan el precio minorista en US$150 para cada variante.

La elección de Corea del Sur como primer mercado también resulta significativa por la conexión directa con el origen de JENNIE y por el peso internacional que el K-pop tiene en la construcción de tendencias culturales.

Por ahora, la expansión hacia otros mercados permanece como uno de los elementos que la industria sigue de cerca. El desempeño de esta primera entrega permitirá observar algo más que la recepción de un nuevo modelo de calzado: mostrará hasta dónde puede llegar una estrategia en la que la influencia cultural de una artista se convierte directamente en una herramienta de desarrollo de producto para una marca global.

Y ese es, probablemente, el aspecto más relevante de la alianza: adidas no está utilizando a JENNIE solamente para contar una historia sobre la Superstar. Está utilizando su identidad para escribir el siguiente capítulo de esa historia.

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