Bolivia ajusta su estrategia de comercio exterior con cinco líneas de trabajo

El Gobierno avanza en un ajuste integral de la estrategia de comercio exterior, estructurado en cinco ejes de acción orientados a agilizar trámites, reducir costos logísticos, fortalecer la competitividad y atraer inversión. El nuevo enfoque toma forma tras la incorporación del sector privado al Comité Nacional de Facilitación del Comercio, que desde ahora funcionará como un espacio mixto de coordinación público-privada.
El anuncio se realizó en el marco de la cuarta reunión del Comité, donde las autoridades señalaron que el objetivo es pasar de un enfoque predominantemente técnico a uno más operativo y orientado a resultados concretos para exportadores e importadores.
Un espacio clave para destrabar el comercio
Antes del inicio del encuentro, el canciller Fernando Aramayo explicó que el propósito central es mejorar la eficiencia del comercio exterior mediante una gestión más inteligente de los tiempos y de los costos de transacción en fronteras.
En los últimos 20 años de aislamiento, han visto limitada su capacidad de generar empleo.
“El objetivo al final del día es mejorar la eficiencia y la efectividad a través de una mejor gestión de los tiempos y una acción mucho más inteligente en torno a los costos de transacción en las fronteras”, señaló.
El Comité Nacional de Facilitación del Comercio fue creado para implementar el Acuerdo de Facilitación del Comercio de la Organización Mundial del Comercio (OMC), ratificado por Bolivia en 2017 mediante la Ley 988. Con la inclusión del sector privado, el Gobierno busca acelerar la aplicación práctica de dicho acuerdo.
Respaldo del sector exportador
Desde el sector empresarial, la apertura al diálogo fue bien recibida. El representante de la Cámara de Exportadores, Harry Bellido, destacó la voluntad del Gobierno de trabajar de manera conjunta para eliminar obstáculos estructurales.
“El Gobierno está abriendo la participación del sector privado exportador, promoviendo la apertura al diálogo y la búsqueda conjunta de soluciones que tengan impacto real sobre el aparato productivo del país”, afirmó.
Los cinco ejes del nuevo enfoque comercial
El esquema preliminar de trabajo se articula en cinco líneas estratégicas:
- Agilización de procedimientos aduaneros
El primer eje apunta a reducir los tiempos en frontera y eliminar cuellos de botella que encarecen las operaciones de exportación e importación, una de las principales demandas del sector productivo y logístico. - Digitalización de trámites
Se busca modernizar los procesos administrativos para reducir la carga burocrática, evitar duplicidades y mejorar la gestión documental, con impacto directo en la reducción de costos de transacción. - Armonización y estandarización de procedimientos fronterizos
Este eje pone énfasis en una mayor coordinación entre las entidades que intervienen en el comercio exterior, con el objetivo de lograr procesos más claros, previsibles y eficientes. - Mejor gestión en fronteras y transporte internacional
La estrategia contempla reducir obstáculos logísticos y mejorar la operatividad del transporte de mercancías, un factor clave para la competitividad regional. - Atracción de inversión y ampliación de redes comerciales
El último eje se vincula directamente con la atracción de inversión extranjera directa y la ampliación de mercados, en línea con los objetivos del Decreto Supremo 5503.
Comercio exterior, inversión y empleo
El canciller Aramayo subrayó que uno de los grandes desafíos es traducir la capacidad comercial y exportadora del país en generación de empleo, tras dos décadas de dificultades para posicionar productos bolivianos en mercados internacionales.
El objetivo al final del día es mejorar la eficiencia y la efectividad a través de una mejor gestión de los tiempos y una acción mucho más inteligente.
“El decreto 5503 tiene la vocación de redinamizar la economía y agilizar los mecanismos que nos permitan atraer inversión extranjera directa y posicionar productos bolivianos que, en los últimos 20 años de aislamiento, han visto limitada su capacidad de generar empleo”, explicó.
Coordinación interinstitucional y participación empresarial
El ajuste de la estrategia comercial se realiza de manera coordinada entre el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Economía y el Ministerio de Desarrollo Productivo, reforzando un enfoque integral de política pública.
La reunión contó con la participación de representantes de los principales gremios empresariales y logísticos del país, entre ellos la Cámara Nacional de Transportes, la Cámara Nacional de Industrias, la Cámara Nacional de Comercio, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia y Cainco Santa Cruz, consolidando el carácter mixto del Comité.
