Coyuntura

Bolivia alcanza un récord histórico en exportaciones de carne de res y consolida su posicionamiento internacional

El sector cárnico boliviano cerró 2025 con un hito sin precedentes: las exportaciones de carne de res alcanzaron los 203,1 millones de dólares, la cifra más alta desde que el país ingresó al mercado internacional de esta proteína en 2019. Este resultado no solo supera el desempeño de la gestión anterior, sino que confirma la consolidación de Bolivia como un proveedor competitivo en mercados altamente exigentes, incluso en un contexto interno marcado por restricciones y tensiones regulatorias.

El crecimiento registrado en 2025 representa un avance significativo frente a los 189,4 millones de dólares exportados en 2024, de acuerdo con datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este desempeño resulta especialmente relevante si se considera que durante varios meses del año el Gobierno restringió las exportaciones con el objetivo de contener los precios en el mercado interno.

A pesar de esta pausa temporal, las ventas externas de carne bovina mostraron una recuperación sostenida a partir de mediados de año. Entre junio y diciembre, los envíos registraron un comportamiento dinámico, con picos importantes durante los meses de julio y agosto, lo que evidencia una fuerte demanda internacional y una capacidad de respuesta eficiente por parte del sector productivo y exportador.

Uno de los factores clave detrás de este récord es el posicionamiento de la carne boliviana en Asia, particularmente en China, que concentra cerca de tres cuartas partes del total exportado. Este mercado se ha convertido en el principal destino desde la apertura comercial en 2019, gracias al cumplimiento de estándares sanitarios y a una oferta competitiva en volumen y calidad.

Con más de 11 millones de cabezas de ganado, Santa Cruz y Beni sostienen el crecimiento del sector cárnico nacional.

Además de China, Bolivia ha logrado diversificar su cartera de destinos, con exportaciones hacia Rusia, Perú, Ecuador y Vietnam. A esto se suma la reciente apertura del mercado egipcio, un paso estratégico que amplía las oportunidades de crecimiento en Medio Oriente y el norte de África.

El respaldo productivo de este desempeño se encuentra en el tamaño y distribución del hato ganadero nacional. Hasta 2025, Bolivia contaba con más de 11,2 millones de cabezas de ganado, concentradas principalmente en Santa Cruz, que alberga cerca del 45% del total, y en Beni, con aproximadamente un 31%. Esta base productiva ha sido determinante para sostener el aumento de la oferta exportable.

El récord alcanzado en 2025 confirma que la carne de res boliviana ha dejado de ser un actor emergente para convertirse en un producto estratégico dentro del comercio exterior del país. Más allá de las restricciones internas y los desafíos de política económica, el sector demostró resiliencia, capacidad de adaptación y un claro potencial de expansión.

De cara a los próximos años, el reto estará en equilibrar el abastecimiento interno con la creciente demanda internacional, fortalecer la diversificación de mercados y consolidar una estrategia de largo plazo que permita al país capitalizar este logro histórico sin comprometer la estabilidad del mercado local. La experiencia de 2025 deja una señal clara: Bolivia tiene las condiciones para seguir creciendo como exportador de carne de res, siempre que exista una coordinación efectiva entre el Estado y el sector productivo.

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