Emprendedurismo

Del Upside Down al mundo empresarial: el nuevo capítulo de los protagonistas de Stranger Things

El cierre de Stranger Things, una de las series más exitosas en la historia de Netflix, no marca el final del camino para sus protagonistas, sino el inicio de una nueva etapa como emprendedores y constructores de marca. Tras años de éxito global, los actores principales han transformado su fama en capital económico, simbólico y estratégico, consolidándose como referentes de una generación que combina entretenimiento, negocios y propósito.

Millie Bobby Brown, Noah Schnapp y Priah Ferguson representan una nueva lógica de celebridad. Ya no dependen exclusivamente de la industria audiovisual, sino que diversifican sus ingresos a través de emprendimientos alineados con sus intereses personales, conectando de forma directa con la Generación Z. Esta transición refleja un cambio estructural: la fama deja de ser un fin y se convierte en una plataforma para crear valor sostenible.

La nueva celebridad ya no vive solo de la pantalla, sino de su capacidad para crear marcas con propósito.

Millie Bobby Brown fue pionera en este movimiento con el lanzamiento de Florence by Mills, una marca de belleza clean enfocada en jóvenes consumidores. El proyecto no solo capitaliza su imagen pública, sino que responde a una demanda real del mercado por productos éticos, inclusivos y accesibles. Su rol va más allá de embajadora: participa activamente en la visión y narrativa de la marca.

Por su parte, Noah Schnapp incursionó en el sector foodtech con una propuesta alineada a hábitos de consumo saludables y sostenibles. Su emprendimiento aprovecha tendencias globales como el plant-based y el bienestar, demostrando una lectura estratégica del mercado y una comprensión profunda de su audiencia, que valora coherencia entre discurso y acción.

Los protagonistas de Stranger Things entendieron que la fama es una plataforma, no un modelo de negocio.

Priah Ferguson, en tanto, ha explorado el mundo de la moda y las colaboraciones creativas, utilizando su visibilidad para impulsar proyectos que celebran la identidad, la autoexpresión y la diversidad. Su enfoque conecta con una generación que entiende la moda como lenguaje cultural y como negocio, no solo como estética.

En conjunto, los protagonistas de Stranger Things evidencian un fenómeno creciente: actores jóvenes que se convierten en empresarios antes de los 25 años, con estructuras profesionales, equipos especializados y estrategias de largo plazo. Su legado ya no se limita a Hawkins o al Upside Down, sino a la forma en que redefinen el vínculo entre entretenimiento, emprendimiento y economía creativa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *