Disney redefine su liderazgo con Josh D’Amaro al frente

El nombramiento de Josh D’Amaro como nuevo CEO de The Walt Disney Company marca mucho más que un simple relevo generacional. Representa una señal clara sobre hacia dónde se dirige el gigante del entretenimiento en una etapa donde la experiencia física, la conexión emocional con la marca y la coherencia creativa se han vuelto activos estratégicos clave.
Tras años de especulación y un proceso de sucesión seguido de cerca por la industria, Disney opta por un perfil que conoce la empresa desde su corazón operativo: los parques temáticos y las experiencias presenciales. Esta decisión llega luego de un periodo complejo, marcado por el fallido liderazgo de Bob Chapek y el regreso de Bob Iger como figura estabilizadora.
El peso estratégico de los parques y las experiencias
D’Amaro no proviene del tradicional núcleo corporativo ni del negocio televisivo, sino de la división que hoy sostiene gran parte del crecimiento y la rentabilidad de Disney. Desde 2020, ha liderado Disney Experiences, un segmento que incluye parques, cruceros y productos asociados, y que ha demostrado una notable resiliencia incluso en contextos económicos adversos.
«El nombramiento de Josh D’Amaro confirma que los parques y las experiencias presenciales son hoy el motor estratégico de Disney.»
El fuerte compromiso de la compañía con la expansión de parques y la construcción de nuevos cruceros no es casual. Disney ha identificado que las experiencias presenciales no solo generan ingresos directos, sino que fortalecen el vínculo emocional con la marca, impulsando el consumo de contenidos, productos y licencias en otros canales. El próximo parque en Abu Dabi, el primero en 15 años, es una muestra clara de esta visión a largo plazo.
Un liderazgo con conexión directa con la audiencia
A diferencia de otros ejecutivos, D’Amaro se ha ganado reconocimiento entre los seguidores más fieles de Disney. Su presencia frecuente en los parques y su visibilidad en redes sociales humanizan el liderazgo corporativo y refuerzan la narrativa de una empresa cercana a sus audiencias y a sus empleados, a quienes internamente se denomina “miembros del elenco”.
Este estilo de liderazgo, más visible y empático, resulta especialmente relevante en una empresa cuya esencia está ligada a la emoción, la nostalgia y la experiencia compartida. En un entorno donde las marcas compiten por atención y lealtad, esa conexión directa se convierte en una ventaja competitiva.
Una estructura creativa sin precedentes
El nuevo rol de Dana Walden como presidenta y directora creativa introduce una estructura inédita dentro de Disney. Su función será garantizar que la narrativa, el contenido y la expresión creativa mantengan coherencia en todos los puntos de contacto con la audiencia, desde la televisión y el streaming hasta los parques y las plataformas digitales.
«Disney busca estabilidad, pero también una nueva forma de liderar que combine creatividad, operación y conexión emocional.»
Esta reorganización sugiere un intento deliberado de evitar las fracturas internas que afectaron a la compañía en el pasado reciente, alineando creatividad, estrategia comercial y ejecución operativa bajo una misma visión.
Más allá del cambio de CEO
La transición prevista para marzo, con Bob Iger permaneciendo como asesor sénior, busca asegurar estabilidad y continuidad. Sin embargo, el verdadero mensaje es estratégico: Disney apuesta por un liderazgo que combine creatividad con disciplina operativa y que entienda que el futuro del entretenimiento no se limita a las pantallas.
Con Josh D’Amaro al mando, la compañía parece orientarse hacia un modelo donde las experiencias inmersivas, la expansión global y la gestión cuidadosa de la marca serán los pilares para sostener su relevancia en un mercado cada vez más fragmentado y competitivo.
