FONPLATA reposiciona a Salta en el mapa bioceánico

La integración física vuelve al centro de la estrategia sudamericana en un momento en que la competitividad regional depende menos del discurso político y más de la capacidad logística. Con USD 100 millones destinados al Programa ARG-64/2025, FONPLATA refuerza su apuesta por el Corredor Bioceánico Eje Capricornio y coloca a Salta en una posición estructural dentro del comercio interoceánico.
El proyecto no se limita a infraestructura vial. Las intervenciones sobre la Ruta Nacional 51, la Ruta Provincial 24 y el Bypass Campo Quijano buscan resolver cuellos de botella que históricamente encarecieron la salida exportadora del Norte Grande argentino. La modernización de pasos fronterizos y la inversión en agua y saneamiento en la Puna incorporan una dimensión territorial que trasciende la lógica puramente logística. Se trata de reducir fricciones estructurales que afectan tanto a la competitividad empresarial como a la cohesión social.
“El Programa ARG-64/2025 moviliza USD 100 millones en obras viales, saneamiento y modernización fronteriza, con impacto directo en la competitividad exportadora del Norte Grande.”
El Corredor Bioceánico Eje Capricornio conecta puertos del Atlántico y del Pacífico a través de Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay y Brasil. En términos estratégicos, esto implica ofrecer a las economías regionales una alternativa de inserción internacional menos dependiente de los nodos tradicionales del centro del país. Para sectores como minería, agroindustria y energía, el impacto potencial radica en menores tiempos de tránsito, diversificación de rutas y reducción de costos logísticos en un entorno global cada vez más sensible a la eficiencia de cadenas de suministro.
La presencia del Directorio de FONPLATA en territorio no es un gesto protocolar. Refuerza un modelo de gobernanza que vincula financiamiento con seguimiento operativo, algo relevante en un contexto donde los bancos de desarrollo compiten por demostrar capacidad de ejecución efectiva. El acompañamiento institucional consolida a Salta como nodo estratégico del corredor y como plataforma para estructurar nuevas inversiones con impacto regional.
“El Corredor Bioceánico Capricornio conecta puertos del Atlántico y el Pacífico, articulando Argentina con Chile, Bolivia, Paraguay y Brasil en una plataforma logística continental.”
En paralelo, el seguimiento al programa de ampliación y refuncionalización del Hospital San Bernardo, con USD 20 millones de financiamiento del banco y USD 8 millones de aporte provincial, introduce un componente social que amplía la lectura económica del proyecto. La integración no solo se mide en toneladas exportadas, sino también en la capacidad del territorio para sostener crecimiento con servicios públicos adecuados.
Lo que está en juego es la redistribución del mapa logístico argentino y, en menor escala, sudamericano. Si las obras logran ejecutarse en tiempo y forma, el Norte Grande podría reducir brechas históricas frente a otras regiones más conectadas. En un escenario global de fragmentación comercial y relocalización de cadenas productivas, contar con corredores bioceánicos operativos no es una aspiración geopolítica abstracta, sino una condición concreta de competitividad.
La apuesta de FONPLATA revela además un giro en la priorización del financiamiento regional hacia proyectos con efecto multiplicador en comercio exterior. El desafío no será solo completar la infraestructura, sino articular políticas productivas que capitalicen la nueva conectividad. Sin esa sincronización, el corredor podría quedar subutilizado. Con ella, el Eje Capricornio podría alterar de manera estructural la inserción internacional del norte argentino.
