Coyuntura

Gobierno libera exportación de soya y elimina controles sobre subproductos para estabilizar precios internos

El Gobierno nacional promulgó este miércoles un paquete de medidas orientadas a facilitar las exportaciones de grano de soya y dinamizar la cadena productiva interna, entre las que destaca la eliminación de controles de precios y cupos sobre subproductos, informó el ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Óscar Mario Justiniano.

En conferencia de prensa, junto al viceministro de Comercio y Logística Interna, Gustavo Serrano, la autoridad explicó que la iniciativa se implementará mediante dos resoluciones. La primera simplifica los procedimientos y requisitos para que los productores puedan exportar directamente el grano de soya al mercado internacional. La segunda dispone la derogación del sistema de cupos y bandas de precios que regulaba la comercialización de subproductos entre las industrias y sectores como el lechero, avícola y porcino.

“Estamos pensando en las familias bolivianas, priorizando el abastecimiento del mercado interno y, al mismo tiempo, promoviendo la exportación de excedentes”, afirmó Justiniano, al señalar que las medidas buscan equilibrar la competitividad externa con la seguridad alimentaria del país.

Asimismo, el nuevo reglamento establece que al menos el 20% de la producción nacional de soya deberá permanecer en el país, a fin de garantizar el abastecimiento.

Antes de la modificación normativa, las industrias aceiteras estaban obligadas a comercializar subproductos —como harina y cascarilla de soya— a asociaciones específicas, muchas de las cuales no existían formalmente, lo que dificultaba el acceso a insumos y elevaba los costos logísticos. Con el nuevo esquema, los productores podrán adquirir estos insumos donde les resulte más conveniente, en función del precio y del menor costo de transporte.

Las disposiciones se dan en un contexto de variaciones en los precios de productos básicos. De acuerdo con datos oficiales, el precio del litro de aceite refinado comestible se mantiene fijado en Bs 18,50, con el objetivo de proteger a los consumidores frente a la especulación y distorsiones del mercado.

Las autoridades recordaron que en gestiones pasadas el aceite de cocina llegó a comercializarse por encima de los Bs 20 e incluso Bs 25 por litro en algunos mercados, debido a problemas de oferta y prácticas especulativas.

Asimismo, el nuevo reglamento establece que al menos el 20% de la producción nacional de soya deberá permanecer en el país, a fin de garantizar el abastecimiento de materia prima para la elaboración de harina, aceite y otros subproductos estratégicos para las cadenas agroalimentarias bolivianas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *