Gobierno ratifica fin de la subvención y apuesta por estabilizar la economía tras el conflicto

Tras la reciente conflictividad social y los bloqueos registrados en el país, el Gobierno reafirmó que la eliminación de la subvención a los combustibles se mantiene como eje central de su política económica, con el objetivo de estabilizar las finanzas públicas, frenar el contrabando y sentar las bases de un nuevo modelo productivo.
Luego de la abrogación del Decreto Supremo 5503 y la promulgación del Decreto Supremo 5516, el ministro de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, Fernando Romero, aseguró que la nueva norma conserva “la esencia” de la anterior y descartó que exista una marcha atrás en la decisión de retirar el subsidio a la gasolina y el diésel.
Romero sostuvo que el anterior esquema era insostenible y que la eliminación de la subvención permitió un ahorro aproximado de 10 millones de dólares diarios, además de contribuir a la contención de la inflación y a la estabilización de los precios de la canasta básica.
El sector exportador “pierde entre 2,5 y 5 millones de dólares diarios por la paralización de carreteras”.
“Esto es el inicio de la recuperación económica del país”, afirmó la autoridad, al tiempo de señalar que la medida busca proteger a los sectores más vulnerables y recuperar la estabilidad macroeconómica.
Advertencias del sector empresarial
Desde el sector privado, sin embargo, se advirtió sobre el riesgo de retroceder en las reformas estructurales. La Cámara Nacional de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones de Bolivia (Caneb) alertó que eventuales modificaciones al nuevo decreto, fruto de presiones sindicales, podrían debilitar el proceso de transformación del modelo económico.
En un pronunciamiento, la entidad valoró el restablecimiento del libre tránsito y la normalización de las actividades productivas, pero advirtió que ceder a demandas sectoriales podría perpetuar un esquema económico agotado, incapaz de atraer inversiones, generar empleo formal y asegurar el ingreso de divisas.
“El país necesita avanzar hacia un modelo productivo, competitivo y exportador, sustentado en la inversión privada, la seguridad jurídica y la integración a los mercados internacionales”, señaló la Caneb.
Por su parte, el ministro Romero defendió el acuerdo alcanzado y afirmó que lo que realmente ahuyenta a las inversiones no son las decisiones firmes, sino los bloqueos y la interrupción de los corredores comerciales.
Respaldo del sector agropecuario
El presidente de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba, Rolando Morales, consideró que el Gobierno dio señales claras de un cambio de rumbo al dejar atrás el modelo estatista y trasladar el protagonismo de la reactivación económica al sector privado.
Destacó como un punto clave la eliminación de la subvención a los hidrocarburos, política que —según indicó— generaba pérdidas superiores a los 10 millones de dólares diarios, a lo que se sumaron los perjuicios económicos ocasionados por los bloqueos.
No obstante, calificó como “racional” el acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB), al considerar que permitió preservar la paz social y evitar una escalada de la conflictividad. También valoró la continuidad de los bonos y el apoyo a los sectores más vulnerables, que benefician indirectamente a pequeños productores y agricultores.
Bloqueos y pérdidas económicas
En la misma línea, el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, respaldó la eliminación de la subvención y cuestionó el uso de los bloqueos como mecanismo de presión, al afirmar que esta práctica viene afectando a la economía nacional desde hace más de dos décadas.
Frerking lamentó la falta de medidas estructurales de mayor alcance y advirtió que insistir en modelos que ya demostraron su ineficacia profundiza la crisis económica.
“Esto es el inicio de la recuperación económica del país”, afirmó la autoridad.
Desde el Comité Multisectorial, los sectores productivos exigieron garantizar la transitabilidad de las rutas durante todo el año, la promulgación de una ley antibloqueos y la aplicación de sanciones contra quienes interrumpan la cadena de abastecimiento.
El presidente de la Caneb, Osvaldo Barriga, alertó que el sector exportador pierde entre 2,5 y 5 millones de dólares diarios por la paralización de carreteras y demandó el cumplimiento estricto de la ley.
En este contexto, el empresariado y los productores coincidieron en que la estabilidad económica y la recuperación productiva dependen no solo de reformas estructurales, sino también de asegurar rutas expeditas y un clima de paz social que permita reactivar la inversión y el comercio.
