Coyuntura

La CAO alerta sobre la crisis de diésel y advierte riesgo en la seguridad alimentaria de Bolivia

La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) lanzó una seria advertencia sobre la escasez de diésel en Bolivia, señalando que la falta de este insumo estratégico amenaza directamente la producción de alimentos en el país. “Si no tenemos diésel, el país no va a tener qué comer”, afirmó el presidente de la institución, al referirse a la gravedad de la situación que atraviesan los sectores agrícola y pecuario.

El combustible es considerado un recurso vital para el funcionamiento de la maquinaria agrícola, el transporte de productos y el abastecimiento de los mercados internos. La CAO explicó que la falta de diésel compromete las labores de siembra, cosecha y distribución, lo que podría desencadenar un incremento en los costos de producción, afectar la oferta nacional y derivar en un encarecimiento de los alimentos básicos en la canasta familiar.

La falta de combustible compromete siembra, cosecha y distribución en todo el país.

Los productores del oriente boliviano han manifestado su preocupación no solo por la dificultad de acceso al combustible, sino también por la incertidumbre que genera la falta de soluciones inmediatas. Señalan que, de persistir la crisis, sectores clave como el arroz, maíz, soya, caña de azúcar, carne bovina y avicultura estarían en riesgo, lo que tendría un impacto negativo en toda la cadena productiva y comercial.

Desde la institución agropecuaria se exhortó al Gobierno nacional a garantizar un suministro estable y suficiente de diésel, mediante políticas claras de importación, almacenamiento y distribución. Los dirigentes recordaron que Bolivia enfrenta un contexto de alta demanda estacional por las campañas agrícolas y que cualquier interrupción en el suministro puede significar pérdidas millonarias para el sector y un desabastecimiento para los consumidores.

La crisis del diésel se suma a otros desafíos que atraviesa el agro boliviano, como la falta de acceso a créditos productivos, los efectos del contrabando en los precios internos y la necesidad de políticas de fomento a la agroindustria. La CAO insistió en que garantizar el acceso a este recurso energético no es solo una demanda sectorial, sino una condición indispensable para preservar la seguridad alimentaria del país.

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