Proyecto Fénix: una apuesta de 600 millones de dólares para rediseñar el sistema de salud en Bolivia

Las crisis suelen revelar las debilidades estructurales de un país. En Bolivia, el periodo 2020–2021 dejó al descubierto profundas falencias en el sistema sanitario, evidenciadas en más de 20.000 muertes prevenibles asociadas a la falta de atención oportuna. Frente a este escenario, surge el Proyecto Fénix, una iniciativa respaldada con 600 millones de dólares que propone no solo ampliar infraestructura, sino replantear el modelo de acceso a la salud en el país.
Impulsado por el Hospital Universitario Martín Dockweiler (HUMD), NILARISGROUP y la UDABOL, el proyecto busca integrar tecnología avanzada, gestión eficiente y despliegue territorial inmediato bajo un enfoque que combina innovación médica y sostenibilidad operativa.
El eje central del Proyecto Fénix es la implementación de la Capacidad Sanitaria Inmediata como Servicio (CSIS), un modelo que permitiría al Estado acceder desde el inicio a infraestructura hospitalaria de alta complejidad sin los tiempos prolongados que suelen implicar los proyectos tradicionales de construcción y equipamiento.
Uno de los componentes más disruptivos es la incorporación de una flota de hospitales móviles, considerada inédita en Sudamérica. Estos centros médicos remolcados por vehículos eléctricos están diseñados para trasladar quirófanos equipados, diagnóstico avanzado y servicios especializados a regiones históricamente desatendidas como la Chiquitanía o el Altiplano. Esta propuesta apunta a reducir la brecha geográfica, una de las principales causas de desigualdad en el acceso sanitario.
“Incluye una flota inédita en Sudamérica de hospitales móviles equipados con quirófanos y diagnóstico avanzado.”
En paralelo, el Hospital Universitario Martín Dockweiler, con 120.000 metros cuadrados de infraestructura y tecnología apoyada en inteligencia artificial, funcionará como un HUB nacional para atención de alta complejidad. Este esquema permitiría derivaciones más eficientes desde el sistema público, descongestionando emergencias y optimizando tiempos de tratamiento.
Desde una perspectiva de gestión, el proyecto también incorpora economía de escala y trazabilidad mediante tecnología blockchain, elementos que podrían transformar la administración de recursos sanitarios. La digitalización de procesos no solo mejora la transparencia, sino que reduce costos operativos y tiempos de respuesta, factores críticos en contextos de alta demanda.
Más allá de la infraestructura, el Proyecto Fénix plantea un cambio conceptual: pasar de un sistema reactivo y centralizado a uno articulado, móvil y tecnológicamente integrado. Por ejemplo, en lugar de esperar que pacientes rurales recorran cientos de kilómetros, el modelo acerca la capacidad resolutiva al territorio.
El Proyecto Fénix representa una de las propuestas más ambiciosas en materia sanitaria en Bolivia, tanto por su magnitud financiera como por su enfoque estratégico. Si logra articularse eficazmente con el Sistema Único de Salud, podría marcar un punto de inflexión en la manera en que el país concibe la atención médica: más inmediata, descentralizada y tecnológicamente avanzada.
El desafío no radica únicamente en la inversión, sino en la ejecución, coordinación institucional y sostenibilidad a largo plazo. Sin embargo, la iniciativa plantea una pregunta clave para el debate público: ¿es posible transformar el sistema de salud combinando innovación tecnológica, eficiencia empresarial y enfoque social? El Proyecto Fénix propone que sí.
