Empresarios de Santa Cruz avalan la eliminación del subsidio a los combustibles como un ajuste imprescindible

La decisión del Gobierno de poner fin al subsidio a los combustibles continúa generando reacciones en distintos sectores del país. Esta vez, el respaldo llegó desde el empresariado cruceño, que calificó la medida como compleja, pero inevitable, en un contexto de presión fiscal y desequilibrios estructurales en la economía boliviana. Para los empresarios, el retiro de esta política marca un punto de inflexión en la forma de administrar los recursos públicos.
Un subsidio costoso y con efectos distorsivos
A través de un pronunciamiento oficial, la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (Fepsc) sostuvo que el esquema de subvención a los hidrocarburos, vigente por más de dos décadas, terminó convirtiéndose en una carga financiera insostenible para el Estado. Según el sector, mantener precios artificialmente bajos implicó destinar grandes volúmenes de recursos fiscales que podrían haberse orientado a áreas estratégicas como salud, educación, infraestructura productiva y generación de empleo formal.
Además del impacto fiscal, el empresariado advirtió que el subsidio provocó distorsiones profundas en el funcionamiento de la economía, incentivando actividades ilegales como el contrabando de combustibles y prácticas de corrupción asociadas a la débil fiscalización. En ese escenario, los beneficios no llegaron de forma equitativa a la población, sino que favorecieron a grupos que aprovecharon la falta de controles y una gestión ineficiente.
El sector privado insiste en la necesidad de reglas claras, seguridad jurídica y estabilidad institucional.
Desde la óptica productiva, la eliminación del subsidio es vista como una oportunidad para ordenar el sistema económico, transparentar los costos reales y avanzar hacia un uso más responsable de los recursos energéticos.
Inversión, eficiencia y reglas claras
El sector privado cruceño remarcó que el país necesita transitar hacia políticas públicas enfocadas en la eficiencia, la transparencia y la sostenibilidad, creando condiciones que fomenten la inversión privada y el crecimiento económico a largo plazo. Para los empresarios, decisiones estructurales como esta deben formar parte de una estrategia integral que permita recuperar la confianza y fortalecer el aparato productivo nacional.
En ese sentido, la Fepsc reiteró que la estabilidad económica no se logra únicamente con medidas aisladas, sino con reformas coherentes que promuevan seguridad jurídica, institucionalidad sólida y un entorno favorable para la actividad empresarial.
Salarios y la necesidad de diálogo
Respecto al incremento salarial anunciado por el Gobierno, el empresariado expresó su preocupación por la falta de consulta previa con el sector privado. Si bien reconocen la importancia de proteger el poder adquisitivo de los trabajadores, consideran fundamental establecer un diálogo tripartito entre el Estado, los empleadores y los trabajadores.
El empresariado cruceño considera que el retiro del subsidio es inevitable ante la crisis fiscal.
Este espacio de concertación permitiría adoptar decisiones alineadas con la realidad económica del país, evitando impactos negativos sobre el empleo formal y la sostenibilidad de las empresas, especialmente en un contexto de ajustes estructurales y mayores costos operativos.
Medidas para corregir distorciones
El respaldo del empresariado cruceño a la eliminación del subsidio a los combustibles refleja una visión pragmática frente a la crisis fiscal y económica que atraviesa Bolivia. Aunque reconocen que se trata de una medida difícil, consideran que era necesaria para corregir distorsiones acumuladas durante años y avanzar hacia un modelo más ordenado y sostenible.
La Fepsc cerró su pronunciamiento reiterando su disposición a acompañar las reformas económicas mediante el diálogo y la cooperación, con el objetivo de fortalecer las instituciones, ordenar las finanzas públicas y construir un escenario de desarrollo y progreso para el país.
