Economía de la confianza: por qué hoy las empresas valen tanto como la credibilidad de sus líderes
Confianza – Economía – Liderazgo – Javier Prieto Doria Medina

En contextos de estabilidad económica, las empresas suelen evaluarse por indicadores financieros tradicionales. Sin embargo, en escenarios de incertidumbre prolongada (inflación, volatilidad política, restricciones de liquidez y cambios acelerados en el consumo) emerge un activo decisivo que es “la confianza”. Hoy, el valor de una empresa está cada vez más vinculado a la credibilidad de quienes la lideran. La confianza dejó de ser un intangible abstracto para convertirse en un factor económico real.
El Edelman Trust Barometer señala que más del 63% de los consumidores confía más en empresas cuyos líderes son visibles, coherentes y creíbles. En mercados tensionados, esta confianza reduce el riesgo percibido, fortalece la lealtad y sostiene la relación con clientes, colaboradores e inversionistas. En términos económicos, reducir incertidumbre es crear valor.
Estudios internacionales confirman que empresas con líderes confiables superan en desempeño y valor de mercado a aquellas donde la confianza es baja.
Los casos en América Latina son ilustrativos. Nubank, liderada por David Vélez, consolidó su crecimiento regional no solo por su modelo fintech, sino por una narrativa de transparencia, cercanía y coherencia que fortaleció la confianza del mercado incluso en contextos de volatilidad financiera. Desde su fundación, Vélez construyó una cultura organizacional basada en propósito, protagonismo y comunicación franca, elementos que generaron lealtad entre más de 100 millones de clientes en la región.
De manera similar, Mercado Libre logró sostener su liderazgo regional gracias a una conducción estratégica visible, capaz de comunicar visión de largo plazo en medio de ciclos económicos adversos. Marcos Galperin, su fundador, enfrentó crisis financieras, competencia de gigantes como Amazon y cambios regulatorios, pero mantuvo una línea de liderazgo coherente, basada en decisiones estratégicas de largo plazo y no en expectativas de corto plazo. Esa credibilidad sostenida permitió que la empresa superara momentos críticos con mayor resiliencia que sus competidores.
Esta lógica también se refleja en la atracción de talento. En entornos laborales competitivos, los profesionales buscan líderes confiables, con propósito y visión clara. Las empresas cuyos ejecutivos proyectan coherencia ética y estratégica construyen culturas organizacionales más sólidas y resilientes. En tiempos de crisis, cuando la incertidumbre interna aumenta, la confianza en el liderazgo se convierte en el principal factor de estabilidad.
En Bolivia, esta dinámica cobra especial relevancia. El Decreto Supremo 5503, promulgado en diciembre de 2025, declaró emergencia económica, financiera, energética y social en todo el territorio nacional. La norma reconoce explícitamente una crisis estructural, caracterizada por el agotamiento de reservas internacionales, escasez de dólares, recesión, inflación acelerada y desabastecimiento de combustibles.
El D.S. 5503 introduce medidas extraordinarias orientadas a restablecer la estabilidad macroeconómica, recuperar liquidez, atraer inversión y transparentar la administración pública. Entre sus pilares está el Régimen Extraordinario de Inversiones, que ofrece estabilidad jurídica y tributaria por 15 años, trato no discriminatorio y aprobación expedita para proyectos estratégicos. En un contexto donde la seguridad jurídica estuvo ausente durante años, el decreto busca restaurar la confianza de inversionistas, empresarios y ciudadanos mediante reglas claras y predecibles.
Un líder creíble genera certidumbre sobre la toma de decisiones futuras, especialmente cuando el entorno no ofrece señales claras.
Pero la ejecución de estas medidas no depende únicamente de marcos normativos, sino de la capacidad del liderazgo político y empresarial para generar certidumbre en medio de la incertidumbre. La credibilidad del Gobierno en la implementación del decreto será determinante para que las promesas de estabilidad jurídica se traduzcan en inversión real y confianza sostenida.
La coyuntura económica actual ha puesto a prueba a empresas e instituciones bolivianas. Aquellas organizaciones cuyos líderes han comunicado con transparencia, asumido responsabilidades y mantenido coherencia entre discurso y acción han logrado preservar reputación y continuidad operativa. Casos del sector financiero, educativo y empresarial muestran que la credibilidad del liderazgo influye directamente en la percepción de solidez institucional.
La economía de la confianza también impacta en la relación con inversionistas y socios estratégicos. En mercados pequeños y con limitaciones estructurales, la reputación del liderazgo pesa tanto como los estados financieros. Un líder creíble genera certidumbre sobre la toma de decisiones futuras, especialmente cuando el entorno no ofrece señales claras. Estudios internacionales confirman que empresas con líderes confiables superan en desempeño y valor de mercado a aquellas donde la confianza es baja.
No obstante, la confianza no se construye con campañas ni discursos aislados. Es el resultado de acciones sostenidas, coherencia estratégica y ética en la toma de decisiones. Los líderes que comprenden esto asumen su rol como embajadores de la marca, conscientes de que cada decisión tiene impacto reputacional.
La experiencia reciente demuestra que las empresas que atraviesan mejor las crisis son aquellas lideradas por ejecutivos que comunican con claridad, sostienen una visión de largo plazo y generan certidumbre en momentos críticos. La confianza no elimina las crisis, pero define quién las sobrevive y quién sale fortalecido.
En tiempos de incertidumbre, la credibilidad del líder decide el valor de la empresa.
En un mundo hiperconectado, donde la reputación se construye y se destruye con rapidez, la credibilidad del liderazgo se ha convertido en un activo estratégico irremplazable. Como afirmaba Peter Drucker, «la mejor manera de predecir el futuro es crearlo». Hoy, crear futuro implica construir confianza.
En definitiva; “la confianza es la nueva moneda del liderazgo”, y en economías tensionadas como la nuestra, las empresas que entiendan que su valor depende tanto de sus resultados como de la credibilidad de sus líderes estarán mejor preparadas para sostener crecimiento, reputación y trascendencia.
DE CERCA CON JAVIER…

Javier Prieto Doria Medina, economista con más de 18 años de experiencia en gestión comercial, desarrollo de negocios, dirección de proyectos y liderazgo empresarial, respaldada por una sólida formación académica. Con una Maestría en Proyectos, cursando actualmente un MBA en Administración y Dirección de Empresas, Maestría en Digital Business yuna Maestría en Big Data & Business Intelligence, además de múltiples postgrados y diplomados en Finanzas, Comercio Electrónico, Transformación Digital, Marketing, Innovación, Liderazgo y Gerencia.
Actualmente se desempeña como Business Development Manager en Wolivin Group y Country Manager en Wolipay, liderando la expansión de fintechs y ecosistemas de comercio digital. Su trayectoria incluye cargos clave en empresas como Clicket, Viva y Tigo, así como la dirección de la Feria Internacional de Potosí y múltiples consultorías en Planes, Programas y Proyectos productivos y de desarrollo.
Ha liderado proyectos estratégicos para organismos nacionales e internacionales, combinando su capacidad de gestión con una visión integral de los mercados. Javier se ha consolidado como un referente en transformación digital, innovación empresarial y desarrollo económico en sectores dinámicos como startups tecnológicas, telecomunicaciones y retail, contribuyendo a la modernización y competitividad del ecosistema empresarial boliviano.
