Satélites y conectividad: un nuevo capítulo digital para Bolivia

Bolivia empieza a convertirse en un terreno cada vez más atractivo para los grandes jugadores del internet satelital. Tras el reciente inicio de operaciones de Starlink en el país, ahora Amazon ha solicitado una licencia experimental para ofrecer servicios de conectividad desde el espacio. El movimiento refuerza una señal clara: la expansión digital boliviana ya está en el radar de las principales empresas tecnológicas del mundo.
Por ahora, el mensaje es claro: Bolivia está dando pasos firmes hacia una conectividad más inclusiva.
La solicitud se enmarca en un proceso más amplio de modernización de las telecomunicaciones, impulsado por el Estado para llevar internet a zonas donde la infraestructura tradicional no ha logrado llegar con eficiencia.
Licencias experimentales y competencia en órbita baja
El ingreso de estos servicios es posible gracias al Decreto Supremo 5509, que autoriza la implementación de internet mediante satélites de órbita baja y media. Bajo este marco, Starlink ya opera en Bolivia con una licencia experimental de seis meses, y Amazon ha iniciado el mismo camino, según confirmó la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT).
Este tipo de licencia permite a las empresas probar su tecnología en condiciones reales sin restricciones de cobertura ni de número de usuarios. Durante ese periodo, pueden operar en todo el país, competir libremente y evaluar tanto la viabilidad técnica como el modelo económico del servicio. Eso sí, el permiso no es renovable: terminado el plazo, solo podrán continuar si obtienen una autorización definitiva.
Desde el Gobierno se ha remarcado que estos servicios no buscan reemplazar a los operadores nacionales, sino complementarlos. En particular, se destaca su utilidad para llegar a áreas rurales y comunidades alejadas, donde desplegar fibra óptica o infraestructura terrestre resulta costoso o inviable.
Lo que está en juego: cobertura, precios y brecha digital
La posible entrada de Amazon, sumada a la presencia de Starlink, abre un escenario de mayor competencia tecnológica. Las autoridades esperan que este contexto genere beneficios concretos para los usuarios: mejor calidad de conexión, ampliación de la cobertura, precios más competitivos y una reducción progresiva de la brecha digital.
Bolivia empieza a convertirse en un terreno cada vez más atractivo para los grandes jugadores del internet satelital.
El siguiente paso será clave. Una vez finalizada la etapa experimental, las empresas deberán cumplir con todos los requisitos técnicos, legales y regulatorios para obtener una licencia permanente. Ese proceso definirá qué tan sostenible es este modelo a largo plazo y cómo se integra al ecosistema de telecomunicaciones existente.
Por ahora, el mensaje es claro: Bolivia está dando pasos firmes hacia una conectividad más inclusiva. Con el interés de gigantes como Amazon y la operación inicial de Starlink, el país no solo amplía su acceso a internet, sino que se posiciona como un actor relevante en la nueva era de la conectividad satelital.
