Doritos apuesta por el futuro: ¿puede un snack proteico conquistar a los consumidores saludables?

El giro inesperado de un clásico
Cuando pensamos en Doritos, lo primero que viene a la mente es ese sabor intenso, la textura crujiente y, probablemente, esa sensación de estar consumiendo algo más cercano al placer culpable que a la nutrición balanceada. Sin embargo, el panorama del snacking está cambiando a una velocidad vertiginosa, y las grandes corporaciones lo saben.
PepsiCo, la compañía matriz de la marca, lleva meses trazando una estrategia clara: transformar su portafolio de productos para adaptarse a un consumidor cada vez más consciente de lo que come. Lo que comenzó con la eliminación de colorantes y saborizantes artificiales en Estados Unidos, ahora da un paso más con una propuesta que, hasta hace poco, parecía contradictoria: unos Doritos con alto contenido proteico.
¿Qué trae esta nueva versión?
Bautizadas como Doritos Protein Chips, estas nuevas tortillas mantienen la esencia de la marca pero con un perfil nutricional reformulado. La presentación inicial llegará en un solo sabor: BBQ agridulce, un clásico dentro del universo de los snacks salados.
La gran novedad, eso sí, está en su composición. En un empaque de 28 gramos, el producto ofrece 10 gramos de proteína, cortesía de la incorporación de proteína de leche. Esto representa un salto significativo si lo comparamos con la versión tradicional, posicionándolo como una opción más sustancial para quienes buscan saciar el hambre entre comidas sin descuidar su ingesta de macronutrientes.
«En un empaque de 28 gramos, los nuevos Doritos Protein Chips ofrecen 10 gramos de proteína gracias a la incorporación de proteína de leche, un salto nutricional significativo frente a la versión tradicional.»
Visualmente, la compañía también ha querido marcar diferencias. El packaging abandona el característico rojo o morado para adoptar un elegante fondo negro con detalles que evocan el color del snack, una decisión estética que busca comunicar premiumización y un posicionamiento diferenciado dentro del lineal.
El negocio detrás de la proteína
Detrás de este lanzamiento no hay una simple ocurrencia de marketing, sino una estrategia respaldada por números. Según Global Protein Snack Market Insights, aproximadamente el 55% de las personas que llevan un estilo de vida saludable ya incorpora snacks proteicos en su rutina diaria. Esto significa que el consumidor ya no concibe la alimentación saludable únicamente en las comidas principales, sino que extiende ese criterio a todo lo que consume durante el día.
La proteína se ha convertido en el ingrediente estrella de la década. Ya no es exclusiva de los batidos post-entreno o las barras energéticas; ahora aparece en galletas, helados, panes y, por supuesto, en chips. La lógica es simple: ofrecer productos indulgentes pero funcionales, que permitan al consumidor darse un gusto sin sentirse culpable.
«Según Global Protein Snack Market Insights, cerca del 55% de las personas con enfoque saludable ya incorpora snacks proteicos a su rutina diaria, una tendencia que PepsiCo busca capitalizar.»
Este movimiento de PepsiCo no es aislado. Recientemente, cadenas como Papa John’s han incursionado con su «Protein Crust», Subway ha ampliado su menú con opciones ricas en proteínas y hasta Dunkin’ se ha sumado a la tendencia con bebidas proteicas. La industria alimentaria está reconfigurándose para demostrar que lo sabroso y lo nutritivo pueden convivir en un mismo bocado.
¿Un cambio de era para el snacking?
Lo interesante de esta apuesta es que no se trata de un producto dirigido exclusivamente a atletas o fisicoculturistas, sino al consumidor promedio que busca alternativas más equilibradas sin renunciar al placer de un snack sabroso. La pregunta que surge es si el público tradicional de Doritos aceptará esta evolución o si, por el contrario, el producto terminará conquistando a un nuevo segmento de mercado.
Por ahora, la compañía no ha revelado detalles sobre su precio ni ha confirmado una fecha exacta de lanzamiento, aunque todo apunta a que los primeros empaques llegarán a los comercios estadounidenses en cuestión de días. Lo que sí está claro es que la línea entre lo «prohibido» y lo «nutritivo» se está desdibujando, y Doritos quiere estar en el centro de esa transformación.
Mientras tanto, el consumidor observa con curiosidad cómo sus marcas de siempre se reinventan para seguir siendo relevantes en un mundo donde la salud y el placer ya no caminan por separado.
