MANAGEMENT EMPRESARIAL

Jimena Sainz: El liderazgo que nace donde la humanidad no se negocia

Jimena Sainz Gonzáles – Socia – Directora Ejecutiva de Buenas Prácticas SRL

Antes de acompañar a líderes y organizaciones en procesos de transformación, Jimena Sainz aprendió una lección que hoy sostiene su mirada ejecutiva: la verdadera influencia no empieza en un cargo, sino en la forma en que una persona trata, contiene y dignifica a los demás.

Socia – Directora Ejecutiva de Buenas Prácticas SRL, Sainz reconoce en su madre, Susana, el origen de una forma de liderar que no separa resultados de humanidad. “Susana es el nombre de la mujer que me dio el origen y moldeó gran parte de la persona que hoy soy”, afirma.

Su madre le enseñó que “la dignidad no se negocia” y que “la manera en la que uno trata a las personas habla más fuerte que cualquier discurso”. Esa enseñanza se convirtió en principio de conducción: liderar no es imponerse, sino asumir responsabilidad sobre el efecto que se produce en otros.

Creció observando a una mujer “fuerte, sensible y profundamente humana”, capaz de sostener momentos difíciles sin perder empatía. Desde esa experiencia entendió una diferencia decisiva: “liderar no es ocupar un cargo, sino hacerse cargo”.

Frase que identifica a Jimena Sainz, “El liderazgo no se enuncia, se encarna, se transita.”

La historia de Sainz también está marcada por una forma silenciosa de entrega: sostener emocionalmente a quienes se ama aun cuando uno también necesita ser sostenido. Con la madurez, pudo reconocer cuántas veces su madre se postergó para cuidar, contener y dar estabilidad a su familia.

“Hay sacrificios que no hacen ruido, pero dejan huellas profundas”, sostiene. En esa frase hay una lectura poderosa: muchas de las estructuras que sostienen a una persona, a un equipo o a una organización son invisibles, pero determinantes.

Susana le enseñó que el amor también se expresa como presencia, compromiso y fortaleza silenciosa. Esa noción se traduce en una forma de liderazgo donde estar presente no es un gesto menor, sino una decisión humana y estratégica.

En su labor acompañando líderes y organizaciones, Sainz aplica valores que reconoce como herencia directa de su madre: empatía, autenticidad y capacidad de mirar al ser humano más allá de sus resultados.

Detrás de cada gerente, colaborador o empresario existe una historia personal que influye en sus decisiones, creencias y vínculos. Comprenderlo no debilita la gestión; la hace más profunda. “Intento nunca olvidar que detrás de cada gerente, colaborador o empresario existe una historia humana”, señala.

También heredó resiliencia y la capacidad de avanzar en contextos complejos sin perder sensibilidad. Para organizaciones que buscan transformar culturas y construir confianza, esa combinación resulta esencial: firmeza para avanzar y humanidad para no romper aquello que se busca mejorar.

“Liderar no es ocupar un cargo, sino hacerse cargo”

Uno de los aprendizajes más exigentes de su camino profesional fue comprender que liderar procesos de transformación implica incomodar estructuras, desafiar paradigmas y sostener decisiones complejas aun cuando generen resistencia.

En esos momentos, Sainz volvió a las enseñanzas de su madre: no actuar desde el miedo, sino desde la convicción y la coherencia con aquello en lo que se cree. Esa enseñanza la ayudó a abrir caminos nuevos y defender miradas más humanas en espacios tradicionales.

Cuando Sainz habla del impacto de su madre en la persona que es hoy, la respuesta desborda cualquier fórmula. “Me faltarían palabras… me faltarían hojas”, expresa. A Susana la llama también “la Abichi”, una forma íntima que revela cercanía, gratitud y memoria afectiva.

Para ella, su madre fue su “primera escuela de humanidad”. Mucho de lo que hoy es como persona, mujer, líder y asesora nació de observar silenciosamente su manera de enfrentar, abordar y abrazar la vida. De ella aprendió que “la verdadera fortaleza no está en endurecerse, sino en conservar sensibilidad incluso en medio de las dificultades”.

“Gracias, gracias, gracias… por enseñarme que la verdadera grandeza no está en el poder, sino en la manera en que uno impacta amorosamente la vida de los demás”

Con el paso de los años, Sainz comprendió algo esencial: muchas madres lideran sin saber que están liderando. “Recuerdo ver a mi madre resolver situaciones difíciles con serenidad, sostener emocionalmente a quienes la rodeaban y encontrar siempre una manera de seguir adelante aún en medio de la incertidumbre”.

Lo que antes parecía consejo cotidiano terminó revelándose como una arquitectura completa de liderazgo. “Muchas frases de mi madre me parecen hoy a conceptos que el mundo empresarial estudia bajo nombres sofisticados: empatía, resiliencia, escucha activa, comunicación asertiva, contención, bienestar emocional o pensamiento crítico”. Solo que antes, como afirma Jimena, “no se les llamaba competencias de liderazgo… se les llamaba: ‘Mi mamá dice’”.

Al resumir todo en una frase, Jimena elige una declaración de gratitud, “Gracias, gracias, gracias… por enseñarme que la verdadera grandeza no está en el poder, sino en la manera en que uno impacta amorosamente la vida de los demás”. En la historia de Jimena Sainz, el liderazgo no nace de una teoría, sino de una persona,  Susana,  le enseñó que la humanidad puede ser una forma de dirección y que la grandeza no siempre se mide por la autoridad que se ejerce, sino por la huella que se deja en la vida de otros.

Libro favorito: “Así habló Zaratustra” de Friedrich Nietzsche.

Destino de viaje favorito: Un safari fotográfico en Kenia.

Ante situaciones de conflicto en su empresa, como reacciona y actúa: Intento no reaccionar desde la impulsividad, sino desde una comprensión sistémica de lo que ocurre. Escucho, observo las dinámicas relacionales, identifico tensiones invisibles y procuro generar conversaciones honestas y transformadoras que permitan convertir el conflicto en una oportunidad de aprendizaje, conciencia y evolución organizacional.

Jimena Sainz Gonzáles, MSC, es especialista en Desarrollo Organizacional y Gestión Estratégica del Talento Humano, con más de 25 años de experiencia acompañando a C-Levels, directorios y alta gerencia en procesos de liderazgo, transformación cultural y desarrollo organizacional. Es la primera boliviana en obtener la máxima credencial internacional Master Certified Coach (MCC) otorgada por la International Coaching Federation (ICF-USA), además de Mentor Coach Internacional y referente en coaching ejecutivo, organizacional y de equipos. Socia y Directora Ejecutiva de BUENASPRÁCTICAS SRL, Forum Leader REF La Paz – Bolivia, conferencista nacional e internacional, docente de postgrado y asesora estratégica de importantes organizaciones en nuestro país y Latam, se ha consolidado como una de las voces más influyentes en liderazgo consciente, cultura transformacional sistémica y desarrollo de líderes en Bolivia y Latinoamérica.

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