Jeff Bezos y Nvidia apuestan por la IA que busca revolucionar la ciencia de los materiales

Mientras gran parte de la industria tecnológica concentra su atención en los modelos de inteligencia artificial capaces de generar texto, imágenes o código, un nuevo frente comienza a captar miles de millones de dólares en inversión: el descubrimiento científico. La apuesta ya no consiste únicamente en crear asistentes inteligentes, sino en utilizar la IA para desarrollar materiales capaces de transformar industrias completas, desde los semiconductores hasta la energía limpia.
Ese es el objetivo de CuspAI, una startup británica especializada en inteligencia artificial aplicada a la ciencia de materiales, que acaba de cerrar una ronda de financiación de US$450 millones, elevando su valoración hasta US$2.600 millones. La operación fue liderada por Kleiner Perkins y New Enterprise Associates (NEA), con la participación de Bezos Expeditions, el fondo personal de Jeff Bezos, además de AMD Ventures, Lux Capital, Glade Brook Capital Partners y el fondo británico Sovereign AI Venture Fund.
La nueva carrera de la inteligencia artificial
El interés por CuspAI refleja un cambio de paradigma dentro del mercado de la IA. Durante los últimos años, empresas como OpenAI, Anthropic, Google DeepMind o xAI impulsaron una competencia centrada en modelos conversacionales y generación de contenido. Sin embargo, una nueva generación de compañías comienza a utilizar la inteligencia artificial para resolver problemas físicos y científicos con potencial económico de largo plazo.
En el caso de CuspAI, sus algoritmos permiten simular el comportamiento de millones de posibles materiales antes de que sean sintetizados en laboratorio, reduciendo años de experimentación y elevados costos de investigación.
Este enfoque podría acelerar el desarrollo de baterías más eficientes, materiales para captura de carbono, nuevos semiconductores, sistemas de purificación de agua y componentes para la fabricación avanzada.
Según estimaciones del World Economic Forum, el descubrimiento acelerado de materiales mediante inteligencia artificial podría reducir significativamente los tiempos de desarrollo industrial, un proceso que tradicionalmente puede tardar entre 10 y 20 años desde la investigación inicial hasta la comercialización.
«Los próximos grandes avances tecnológicos dependen de materiales que aún no existen.» — Josh Coyne, socio de Kleiner Perkins.
Nvidia y Meta también entran al laboratorio
La inversión no llegó sola. Paralelamente, CuspAI anunció la creación de AI Materials Foundry, una plataforma colaborativa que integra modelos de inteligencia artificial, infraestructura de cómputo, laboratorios científicos y bases de datos especializadas para acelerar la validación de nuevos materiales.
El proyecto reúne a 45 organizaciones internacionales, entre ellas Nvidia, que aporta infraestructura de computación acelerada, y el equipo de Fundamental AI Research (FAIR) de Meta, además de universidades y centros especializados en química e ingeniería de materiales.
La iniciativa busca reducir la distancia entre la predicción computacional y la validación experimental, uno de los principales cuellos de botella de la investigación científica.
Jeff Bezos amplía su estrategia tecnológica
La participación de Bezos tampoco parece casual. El fundador de Amazon viene ampliando su exposición a compañías que combinan inteligencia artificial, ingeniería y ciencia aplicada.
En 2025 respaldó la creación de Prometheus, una empresa enfocada en sistemas de IA para invención e ingeniería física, que según CNBC ya alcanzó una valoración cercana a US$41.000 millones tras recaudar aproximadamente US$12.000 millones.
Para varios analistas, esta tendencia refleja que el próximo gran mercado de la inteligencia artificial podría encontrarse menos en los asistentes virtuales y más en la capacidad de diseñar nuevos productos físicos mediante algoritmos.
«La IA transforma el mundo físico a través del descubrimiento de nuevos materiales.» — Chad Edwards, CEO y cofundador de CuspAI.
Un mercado con creciente potencial económico
El interés por este segmento coincide con el crecimiento del mercado global de inteligencia artificial aplicada al descubrimiento de materiales.
Consultoras como MarketsandMarkets proyectan que la incorporación de IA en investigación científica crecerá a tasas superiores al promedio del mercado tecnológico durante la próxima década, impulsada por sectores como energía, farmacéutica, electrónica y manufactura avanzada.
A diferencia de los modelos generativos orientados al consumidor, estas soluciones buscan acelerar procesos industriales que podrían traducirse en patentes, nuevos materiales estratégicos y ventajas competitivas para gobiernos y grandes corporaciones.
Mientras la conversación pública continúa girando alrededor de los chatbots, parte del capital tecnológico comienza a desplazarse hacia un terreno menos visible, pero potencialmente mucho más determinante para la próxima revolución industrial.
