Sin confianza no hay inversión, sin industria no hay desarrollo

Henrry Ruiz Weisser
Gerente general de SIMSA,
Después de más de 95 años, SIMSA está acompañando el desarrollo industrial del departamento, la empresa sostiene que la seguridad jurídica, la libre transitabilidad y el fortalecimiento de la industria nacional son pilares indispensables para devolver confianza al sector productivo y asegurar el futuro de la economía paceña.
Las crisis dejan pérdidas económicas, pero también enseñanzas que transforman la manera de gestionar las empresas. Para la industria boliviana, los últimos meses significaron enfrentar interrupciones en la producción, dificultades logísticas y un entorno de incertidumbre que obligó a revisar procesos internos y fortalecer la capacidad de respuesta. Desde esa experiencia, Henrry Ruiz Weisser, gerente general de SIMSA, sostiene que la reconstrucción económica de La Paz debe partir por restablecer las condiciones que hacen posible producir con normalidad.
A juicio del ejecutivo, la resiliencia empresarial no depende únicamente del esfuerzo privado, sino de un entorno que garantice estabilidad, reglas claras y libertad para desarrollar la actividad productiva.
Las crisis también fortalecen la gestión empresarial
Más allá de las dificultades operativas, la experiencia dejó importantes aprendizajes para SIMSA. Como afirma Henrry Ruiz Weisser, «existieron varias lecciones entre ellas; mejorar el manejo de inventarios y stock de seguridad» y «optimizar el flujo de fondos», aspectos que hoy forman parte de una gestión más preventiva y eficiente.
Sin embargo, el ejecutivo considera que uno de los principales aprendizajes fue «valorar a nuestro activo humano», reconociendo que las personas representan el principal soporte para sostener la operación en escenarios adversos. A ello se suma la decisión de «implementar acciones de emergencia», fortaleciendo la capacidad de respuesta de la empresa frente a futuras contingencias y consolidando una cultura organizacional basada en la preparación y la resiliencia.
“Garantizar la libre transitabilidad y la seguridad jurídica” es, para SIMSA, una condición para recuperar previsibilidad.
La reactivación económica requiere estabilidad y apoyo a la industria nacional
Desde la perspectiva de SIMSA, la recuperación económica exige decisiones inmediatas que devuelvan previsibilidad al aparato productivo. Henrry Ruiz considera que la primera condición consiste en «garantizar la libre transitabilidad y la seguridad jurídica», porque ninguna empresa puede planificar inversiones o sostener operaciones en un contexto de incertidumbre. Asimismo, plantea la necesidad de «priorizar el producto hecho en Bolivia en cumplimiento del Decreto Supremo 4505 – Compro Hecho en Bolivia”, como una herramienta para fortalecer la producción nacional.
Paralelamente, propone «refinanciamiento de incumplimientos de pagos impositivos sin intereses ni actualización de valor», argumentando que «las empresas no pudieron generar ingresos para cumplir sus obligaciones» durante la crisis. Para el ejecutivo, estas medidas permitirían recuperar liquidez, proteger el empleo y devolver dinamismo a la economía paceña.

Noventa y cinco años apostando por La Paz también significan mirar el futuro con responsabilidad
La permanencia de SIMSA en el mercado constituye uno de los principales símbolos de la tradición industrial paceña. Mas de nueve décadas que la empresa ha acompañado el crecimiento del departamento mediante productos que forman parte de la identidad alimentaria de la región. Como destaca el Gerente Geenral, «SIMSA con su producto Harina Princesa ha sido un referente para la elaboración de la marraqueta paceña durante su existencia», reafirmando el vínculo histórico entre la empresa y la ciudad.
Sin embargo, también reconoce que «las condiciones nos están haciendo replantear una futura inversión», una reflexión que evidencia cómo la incertidumbre termina afectando incluso a organizaciones con una larga trayectoria y fuerte compromiso con el desarrollo regional.
El desarrollo económico también se construye desde la industria
La contribución de SIMSA al desarrollo de La Paz trasciende la producción de alimentos. La empresa entiende su rol como un generador permanente de valor para la economía y la sociedad.
Según explica su lider, la organización continúa «contribuyendo con nuestros impuestos», fortaleciendo los recursos públicos necesarios para el desarrollo del departamento. Al mismo tiempo, mantiene el compromiso de «generar fuentes de trabajo directas e indirectas», impulsando la actividad económica de cientos de familias que forman parte de su cadena productiva. Ese aporte se complementa con el propósito de seguir «elaborando productos saludables», reafirmando una visión empresarial donde la sostenibilidad económica también está ligada al bienestar de los consumidores y a la calidad de la producción nacional.
“Mejorar el manejo de inventarios y stock de seguridad” fue una de las lecciones de la crisis.
La reconstrucción económica de La Paz dependerá de la capacidad de generar un entorno donde las empresas puedan desarrollar su actividad con previsibilidad y confianza.
Desde la experiencia de SIMSA, la estabilidad institucional, la protección de la industria nacional y el respeto a la libre actividad económica constituyen elementos inseparables del crecimiento sostenible, y reafirma que el futuro del departamento dependerá de la capacidad de construir un entorno donde producir vuelva a ser sinónimo de confianza, competitividad y progreso para todos.
REFLEXION:
“Es importante exigir libre transitabilidad y seguridad jurídica es la base de nuestra resiliencia para atraer inversión, proteger el futuro de las empresas y consolidar fuentes de trabajo como el motor de La Paz”
