Alibaba apuesta por la autonomía tecnológica con su nuevo chip de inteligencia artificial

En medio de un escenario global marcado por tensiones comerciales y restricciones regulatorias, China ha intensificado su estrategia de autosuficiencia tecnológica. Una de las compañías que lidera este esfuerzo es Alibaba, que recientemente ha desarrollado un nuevo chip de inteligencia artificial (IA) con mayor versatilidad y enfocado en ampliar el rango de tareas de inferencia. Este avance no solo representa un salto técnico, sino también un movimiento estratégico en el contexto de la competencia con gigantes como Nvidia.
De acuerdo con reportes recientes, el nuevo chip de Alibaba se encuentra en fase de pruebas y, a diferencia de generaciones anteriores, está siendo fabricado por una empresa china. Esto supone un giro importante frente a su procesador anterior, producido por Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC). La decisión responde al impulso de Pekín por fortalecer la producción local de semiconductores, un sector considerado crítico para la soberanía tecnológica del país.
“Alibaba desarrolla un chip más versátil, diseñado para una gama más amplia de tareas de IA.”
La motivación es clara: las restricciones impuestas por Estados Unidos a la exportación de chips de alto rendimiento hacia China han generado un escenario en el que empresas locales como Alibaba o ByteDance buscan alternativas internas. Nvidia, líder mundial en este mercado, se vio obligada a desarrollar el chip H20 exclusivamente para el mercado chino tras las prohibiciones de 2023. Sin embargo, el H20, aunque autorizado para su venta en China, no alcanza la capacidad de sus versiones más potentes, como el H100 o la serie Blackwell.
La competencia, por tanto, se ha trasladado a un terreno donde la innovación interna adquiere un valor estratégico. En este contexto, el nuevo chip de Alibaba se perfila como un candidato a reducir la dependencia del país respecto a Nvidia, especialmente si logra un rendimiento competitivo en aplicaciones de inferencia de IA.

Este desarrollo coincide con un momento positivo para la división de computación en la nube de Alibaba, que reportó un crecimiento del 26% en ingresos durante el trimestre abril-junio, impulsado por la creciente demanda de soluciones basadas en inteligencia artificial. La combinación de avances tecnológicos propios y un mercado interno en expansión refuerza la posición de la empresa como líder en el ecosistema digital chino.
“La división de computación en la nube de Alibaba creció 26% en un trimestre, impulsada por la demanda de IA.”
El nuevo chip de Alibaba no es solo un avance tecnológico, sino una pieza clave dentro de la estrategia de independencia tecnológica de China. Mientras las restricciones internacionales limitan el acceso a procesadores de última generación, el país impulsa a sus gigantes tecnológicos a innovar y producir localmente. Si este chip logra cumplir con las expectativas de versatilidad y rendimiento, podría marcar un punto de inflexión en la carrera de China por consolidarse como un actor autónomo en el mercado global de semiconductores.
En definitiva, más allá de la competencia con Nvidia, el verdadero valor del proyecto radica en su potencial para redefinir el equilibrio tecnológico en un mundo cada vez más condicionado por la geopolítica de los chips.