Consorcio de Agencias Humanitarias fortalece la articulación para responder a los desafíos climáticos en Bolivia

“CAHB: Más unidos, más impacto en la gestión del riesgo de desastres”. Es el nombre del evento institucional organizado por el Consorcio de Agencias Humanitarias de Bolivia. En la oportunidad, las entidades que lo conforman se reunirán con actores públicos, privados y de la cooperación internacional, con el objetivo de dialogar sobre su trabajo en favor de la gestión integral del riesgo de desastres, la acción humanitaria y la construcción de resiliencia en el país, en el marco del relanzamiento del Consorcio.
En la actualidad, el CAHB agrupa a 12 organizaciones: Ayuda en Acción, Cáritas Suiza, Caritas Bolivia, CECI, Hábitat para la Humanidad, Helvetas Bolivia, Plan International, Practical Action, Solidar Suiza, Food for the Hungry Bolivia, Save the Children y World Vision Bolivia, que ejerce el rol de agencia líder del CAHB. Hace 18 años, las organizaciones que hoy conforman el Consorcio crearon este espacio con el propósito de promover el intercambio de experiencias y aprendizajes entre organizaciones dedicadas a la acción humanitaria, fortaleciendo así sus capacidades de respuesta.
La diversidad geográfica y de ecosistemas convierte a Bolivia en un país expuesto de forma recurrente a múltiples amenazas de origen natural.
Sus efectos se ven intensificados por la variabilidad y el cambio climático: inundaciones, sequías, incendios forestales, deslizamientos, heladas y granizadas afectan cada año a miles de familias. Ello compromete sus medios de vida, la seguridad alimentaria, el acceso al agua, la salud, la educación y otros derechos fundamentales.
Hasta comienzos del presente siglo, esa situación recibía respuestas aisladas de parte de las entidades de ayuda humanitaria que trabajaban en el país. Sin duda, ponían su mejor empeño y todas sus potencialidades institucionales para atender los problemas, pero no dejaban de ser insuficientes para la complejidad de la situación. Además, las entidades de la cooperación internacional habían recogido y compartido evidencia sobre cómo el trabajo coordinado y colaborativo mejora la calidad del servicio.
Inundaciones, sequías, incendios forestales, deslizamientos, heladas y granizadas afectan cada año a miles de familias, comprometiendo sus medios de vida y el acceso a derechos fundamentales.
En 2008, un proceso de fortalecimiento de capacidades permitió que las instituciones de ayuda humanitaria se conocieran, compararan sus metodologías y compartieran aprendizajes, hasta reconocer que el trabajo conjunto podía potenciar sus capacidades. En 2010, procedieron a suscribir un Memorándum de Entendimiento, que marcó el inicio formal del CAHB. Desde entonces, las organizaciones han trabajado sobre la base de la confianza, el respeto a la autonomía institucional, la corresponsabilidad y la búsqueda de consensos.
Hoy por hoy, el Consorcio tiene la tarea de consolidarse institucionalmente, fortalecer sus posibilidades de articulación y responder a una coyuntura climática cada vez más compleja, que amenaza con mayor fuerza a los sectores más vulnerables del país.
