Corficolombiana busca expandir su presencia en infraestructura y energía en Centroamérica

Introducción
La compañía Corficolombiana, brazo de infraestructura del Grupo Aval, se encuentra en una etapa de exploración internacional ante la limitada oferta de proyectos en Colombia. Bajo el liderazgo de su presidenta, Milena López, la empresa analiza oportunidades de inversión en países como Perú, Panamá y El Salvador, con montos que podrían alcanzar los US$500 millones. Esta estrategia refleja un cambio en el enfoque de expansión, buscando diversificación y mayor participación en proyectos de gran escala.
Desarrollo
La coyuntura colombiana ha condicionado el giro estratégico de Corficolombiana. La finalización de la mayoría de los proyectos de cuarta generación (4G), junto con el bajo volumen de nuevas iniciativas de gran envergadura, han reducido el margen de acción en el mercado local. Según López, aunque todavía existen oportunidades en las regiones, especialmente a partir de proyectos estructurados por gobernaciones, el énfasis está puesto en mirar más allá de las fronteras.
En Centroamérica, la corporación evalúa desde proyectos de menor tamaño, cercanos a los US$50 millones, hasta iniciativas de infraestructura que podrían situarse en rangos altos, entre US$400 y US$500 millones. La prioridad, según lo expresado por la directiva, está en la segunda categoría, lo que confirma una visión de expansión ambiciosa y sostenida.
“Buscamos proyectos más hacia el rango alto, entre US$400 y US$500 millones”.
A pesar de esta apertura internacional, Corficolombiana mantiene compromisos importantes en sectores estratégicos como el energético. A través de Promigas, filial del conglomerado, participa en el transporte y suministro de gas natural, que actualmente cubre más de la mitad de la demanda colombiana. Un hito reciente es la firma de contratos para la ampliación de la regasificadora SPEC LNG en el Atlántico, que aumentará su capacidad de 450 a 533 millones de pies cúbicos diarios. Este proyecto busca anticiparse a un déficit proyectado de gas natural en el periodo 2025-2027, mostrando cómo la compañía integra infraestructura vial y energética dentro de su estrategia de crecimiento.
Sin embargo, los retos no son menores. El caso de la vía Mulaló–Loboguerrero evidencia los desafíos derivados de problemas de licenciamiento ambiental y diferencias contractuales con el Estado colombiano. Para Corficolombiana, la alternativa más eficiente sería cerrar el contrato y replantear el proyecto desde cero, adaptado a los costos y condiciones actuales. En contraste, la compañía ha decidido no participar en la licitación de la vía Estanquillo–Popayán, señalando altos riesgos financieros y complejidades derivadas de la situación de orden público en la región del Cauca.
Conclusión
La estrategia de Corficolombiana muestra cómo las empresas de infraestructura deben adaptarse a escenarios cambiantes y buscar nuevas rutas de crecimiento más allá de sus mercados tradicionales. Mientras Colombia enfrenta un panorama limitado en megaproyectos, países de Centroamérica se convierten en un terreno fértil para la expansión. Al mismo tiempo, la diversificación hacia energía y gas natural, con proyectos como la ampliación de SPEC LNG, refuerza su posición como un actor clave en sectores estratégicos. En suma, la apuesta internacional no solo responde a la necesidad de mantener un portafolio sólido, sino también a la visión de convertirse en un referente regional en infraestructura y energía