El bloqueo ya amenaza el abastecimiento de pollo y el empleo en Bolivia

La crisis logística provocada por los bloqueos de carreteras comienza a trasladarse desde las rutas hacia los mercados y centros de producción. El sector avícola boliviano advierte que las restricciones de circulación no solo están generando pérdidas millonarias diarias, sino que también podrían alterar la oferta de alimentos durante las próximas semanas, afectando precios, empleo y seguridad alimentaria.
De acuerdo con datos expuestos por el presidente de la Asociación Departamental de Avicultores (ADA), Enzo Landívar, las pérdidas para el sector superaban los Bs 17,7 millones diarios hasta finales de mayo, una cifra que continúa creciendo a medida que se prolongan las interrupciones en las principales vías del país. La situación golpea especialmente a Cochabamba, uno de los principales centros productores de pollo de Bolivia y actualmente uno de los departamentos más afectados por los bloqueos.
Una cadena productiva bajo presión
El impacto va mucho más allá de la venta de carne de pollo. La avicultura opera mediante una compleja red de proveedores, transportistas, distribuidores, granjas, plantas de procesamiento y comerciantes que dependen de una logística continua.
Cuando la circulación se interrumpe, la cadena completa comienza a resentirse.
“Los productores están vendiendo muy por debajo de sus costos para evitar pérdidas aún mayores derivadas de mantener las aves en granja”, explicó Landívar.
Los productores enfrentan una paradoja económica: deben seguir alimentando a las aves mientras pierden capacidad para comercializarlas. Según explicó Landívar, producir un kilogramo de pollo cuesta entre Bs 11 y Bs 13, mientras que en los últimos días algunos productores se vieron obligados a vender por apenas Bs 5,5 o Bs 6 el kilo.
La diferencia implica pérdidas de hasta Bs 7,5 por kilogramo comercializado.
El riesgo que podría sentirse en julio
Uno de los aspectos que más preocupa al sector es que las consecuencias no terminarán cuando se levanten los bloqueos.
La reducción de producción actual podría generar un efecto diferido sobre la oferta nacional de pollo durante las próximas semanas. Según la evaluación de ADA, después de la segunda quincena de julio el mercado podría enfrentar una menor disponibilidad de producto frente a una demanda que se mantiene relativamente estable.
En términos económicos, una caída de oferta combinada con demanda sostenida suele traducirse en mayores presiones sobre los precios.
“La oferta no va a acompañar la demanda y eso podría generar nuevos desequilibrios en el mercado”, advirtió el dirigente.
Un problema que trasciende al sector avícola
La preocupación de los productores coincide con alertas emitidas por diferentes organizaciones empresariales durante las últimas semanas. La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, la Cámara Nacional de Industrias y el Instituto Boliviano de Comercio Exterior han advertido que los bloqueos están afectando la actividad productiva nacional, las exportaciones, el abastecimiento de insumos y la continuidad operativa de múltiples sectores.
Las estimaciones empresariales calculan pérdidas económicas superiores a los US$1.700 millones durante mayo, en un contexto donde Bolivia ya enfrenta restricciones cambiarias, desaceleración económica y crecientes desafíos para atraer inversión.
Más allá de las cifras
Para el sector avícola, el problema no se limita a balances financieros. Cada granja que reduce operaciones afecta empleos directos e indirectos, transporte, comercialización y abastecimiento alimentario.
La preocupación de fondo es que una crisis logística prolongada termine trasladándose a los consumidores mediante mayores precios, menor disponibilidad de productos básicos y nuevas presiones sobre una economía que ya opera bajo elevados niveles de incertidumbre.
