La Paz necesita recuperar la confianza para liderar una nueva etapa de crecimiento

José Reyes Pericón
Presidente
Cámara Departamental de Comercio de La Paz (CDC La Paz)
La recuperación económica de La Paz no dependerá únicamente de superar una coyuntura adversa, sino de construir un entorno donde la confianza, la inversión, la innovación y la articulación público-privada que permitan devolver competitividad a la región y consolidar un crecimiento sostenible.
La historia económica de La Paz ha demostrado que las crisis dejan consecuencias que trascienden las cifras. Cuando se interrumpen las cadenas de abastecimiento, se paralizan las inversiones y disminuye la confianza para hacer empresa, también se debilitan las oportunidades de miles de familias que dependen de la actividad productiva. Frente a este escenario, la Cámara Departamental de Comercio de La Paz (CDC La Paz), presidida por José Reyes Pericón, plantea que reconstruir la economía paceña exige mucho más que recuperar los niveles de actividad previos a la crisis: requiere establecer condiciones permanentes de competitividad que permitan producir, invertir y generar empleo con estabilidad.
Para la institución, el desafío consiste en convertir la resiliencia empresarial en una estrategia de desarrollo que fortalezca la confianza y proyecte a La Paz como uno de los principales motores económicos del país.
La competitividad debe convertirse en la prioridad para reconstruir la economía
Desde la perspectiva de la CDC La Paz, el efecto más profundo de la crisis no fue únicamente económico. José Reyes Pericón sostiene que «más allá de las pérdidas económicas, el mayor impacto fue la pérdida de competitividad y previsibilidad para hacer empresa en La Paz», una situación que afectó el comercio, los servicios, el turismo, la industria y la capacidad de inversión del departamento. La interrupción de las cadenas de abastecimiento y la reducción de operaciones alcanzaron a una gran parte del tejido empresarial, al punto que «más del 60% de las empresas paceñas sufrió afectaciones directas». Por ello, afirma que la recuperación debe sustentarse en condiciones permanentes que devuelvan estabilidad al ecosistema empresarial y restablezcan la confianza para emprender nuevos proyectos.
«Más allá de las pérdidas económicas, el mayor impacto fue la pérdida de competitividad y previsibilidad para hacer empresa en La Paz.»
La Paz necesita una agenda de largo plazo para volver a crecer
La Cámara considera que el desarrollo económico solo será posible mediante una estrategia integral orientada a fortalecer la competitividad. En palabras de su presidente, «La Paz necesita una agenda de competitividad», sustentada en seguridad jurídica, estabilidad para la inversión, fortalecimiento logístico, formalización empresarial e innovación. Asimismo, plantea que resulta indispensable «consolidar una coordinación efectiva entre el sector público y el privado», capaz de generar un entorno donde las empresas puedan planificar con visión de futuro. Para Reyes Pericón, la ciudad cuenta con el talento y la capacidad empresarial necesarios para liderar una nueva etapa de crecimiento; lo que hace falta es reducir la incertidumbre y ofrecer reglas estables que impulsen la inversión de largo plazo.
La formalidad representa la base del desarrollo económico
Uno de los principales mensajes de la Cámara es que fortalecer el comercio formal significa fortalecer la economía en su conjunto. Para ello, José Reyes Pericón sostiene que «el comercio formal necesita reglas claras, libre circulación de mercancías, continuidad logística, seguridad jurídica y un sistema tributario que incentive la formalidad», elementos indispensables para garantizar abastecimiento y recuperar la inversión. Destaca además que «cuando existe previsibilidad, las empresas invierten, generan empleo y fortalecen sus cadenas de valor», lo que convierte a la formalidad en un instrumento esencial para proteger el sustento de miles de familias y dinamizar el desarrollo económico del departamento.
La integración metropolitana constituye una oportunidad estratégica
La CDC La Paz considera que el crecimiento futuro depende de comprender que La Paz y El Alto conforman una sola plataforma económica. Como explica su presidente, «La Paz y El Alto conforman un mismo sistema económico metropolitano», donde ambas ciudades aportan fortalezas complementarias en comercio, servicios, industria, manufactura y logística. En consecuencia, “el desafío es crear una agenda conjunta que impulse infraestructura, movilidad, innovación y promoción de inversiones”, permitiendo que esta integración fortalezca la competitividad regional. El objetivo es convertir al área metropolitana en uno de los principales polos económicos del país, aprovechando el potencial de una economía cada vez más articulada.
«Su principal fortaleza sigue siendo el empresariado paceño, que ha demostrado resiliencia, capacidad de adaptación e innovación, incorporando tecnología y apostando por la calidad incluso en escenarios complejos.»
La resiliencia empresarial sigue siendo la mayor fortaleza de La Paz
Más allá del potencial de sectores como la manufactura con valor agregado, la industria alimentaria, la farmacéutica, los servicios empresariales, la logística, el turismo, las industrias creativas y el comercio especializado, la Cámara identifica en el empresariado paceño el principal activo para impulsar el desarrollo. José Reyes Pericón destaca que «su principal fortaleza sigue siendo el empresariado paceño, que ha demostrado resiliencia, capacidad de adaptación e innovación», incorporando nuevas tecnologías y apostando por la calidad incluso en escenarios complejos. Esa combinación de experiencia, compromiso e innovación constituye el capital más importante para afrontar una nueva etapa de crecimiento económico y consolidar nuevos encadenamientos productivos.
La Cámara Departamental de Comercio de La Paz sostiene que reconstruir la economía paceña exige recuperar la confianza como principal activo para la inversión.
La estabilidad institucional, la coordinación entre el sector público y privado, la formalidad y la integración metropolitana conforman una agenda que trasciende la coyuntura y proyecta una visión de largo plazo. En ese camino, el liderazgo empresarial, la innovación y la resiliencia seguirán siendo los pilares que permitan a La Paz fortalecer su competitividad y consolidarse como un referente nacional de desarrollo económico.
Reflexión:
«Hace 217 años La Paz luchó por su libertad. Hoy nos corresponde conquistar otra: la libertad de producir, invertir y crecer unidos. Porque cuando una ciudad protege a quienes generan empleo, construye el futuro de todos.»
