Sorteos y promociones quedan fuera del control previo de la AJ

Las promociones empresariales en Bolivia acaban de entrar en una nueva etapa regulatoria. Desde el 27 de mayo de 2026, las empresas ya no necesitarán autorización previa de la Autoridad de Fiscalización del Juego (AJ) para realizar sorteos, concursos y campañas promocionales, tras la promulgación de la Ley N° 1733 de Alivio Tributario. La medida elimina uno de los requisitos administrativos que durante más de una década formó parte de las operaciones comerciales vinculadas a promociones masivas.
El cambio modifica directamente el alcance de la Ley 060 y redefine parte de las funciones que la AJ mantenía desde su creación en 2010. Hasta ahora, la entidad supervisaba no solo juegos de azar y loterías, sino también promociones empresariales impulsadas por marcas de consumo, bancos, comercios y compañías de servicios. Con la nueva normativa, esas actividades quedan fuera del esquema de autorización estatal previa, aunque las promociones aprobadas antes de la ley mantendrán su validez.
“En 2024 la AJ autorizó promociones por más de Bs 594 millones.”
La dimensión económica del mercado promocional ayuda a entender la relevancia del cambio. Solo en 2024, la AJ autorizó 1.211 promociones empresariales cuyos premios superaron los Bs 594 millones. Un año antes, en 2023, se registraron 1.109 promociones con premios valorizados en más de Bs 503 millones. Las cifras muestran que las campañas promocionales se habían convertido en un componente importante dentro de las estrategias comerciales y de consumo en Bolivia.
Para el sector empresarial, la eliminación de autorizaciones podría traducirse en procesos más ágiles, menores tiempos administrativos y reducción de costos regulatorios. Sin embargo, el nuevo escenario también abre interrogantes sobre los mecanismos de transparencia y protección al consumidor. La autorización previa funcionaba, en parte, como una herramienta de control sobre las condiciones de participación, entrega de premios y legalidad de las campañas promocionales.
“La nueva Ley 1733 elimina autorizaciones previas para campañas promocionales.”
La AJ, por su parte, no desaparece ni pierde sus funciones principales. La entidad continuará enfocada en la regulación de juegos de azar, fiscalización de operadores y lucha contra actividades clandestinas. Durante 2024 intervino 74 sitios de juego ilegal, decomisó 468 medios de juego y aplicó multas superiores a Bs 2,1 millones, además de ejecutar más de 1.200 controles operativos en actividades autorizadas.
Más allá del alivio administrativo para las empresas, la decisión refleja una tendencia más amplia dentro de la política económica boliviana: reducir ciertas barreras regulatorias para estimular actividad comercial y dinamizar consumo. El verdadero desafío comenzará ahora, cuando el mercado de promociones opere con mayor libertad pero bajo nuevas exigencias de confianza, cumplimiento y autorregulación empresarial.
