80 años de La Boliviana Ciacruz – “Esa la celebración de un hito, combinación entre evolución y consistencia que permitió construir confianza”

Al cumplir La Boliviana Ciacruz 80 años, la mirada no debe ir sólo a los balances, sino a las decisiones fundacionales que hicieron posible la permanencia. Allí aparece la figura de Gonzalo Bedoya Herrera, un líder que entendió antes que nadie, que el seguro no es un producto financiero, sino un contrato de confianza con la estabilidad de familias y empresas. Bajo su conducción, LBC se cimentó sobre principios inquebrantables: solvencia técnica, adaptación constante y un profundo sentido humano. Bedoya no construyó una aseguradora más; construyó un pilar de la economía boliviana, capaz de resistir crisis políticas, quiebras y cambios de época, dejando un legado inquebrantable.
Sobre esa base sólida, Laurent Bertaux, vicepresidente de LBC, ha asumido el relevo con una visión que combina la audacia tecnológica con la humildad de lo esencial. Bertaux no solo ha sabido leer la liberalización económica, la fusión de 1993, la alianza con Zurich y el impacto de la pandemia, sino que mantiene vivo el mandato de Bedoya: “La confianza se gana durante años y se confirma en los momentos difíciles”. Hoy, bajo su liderazgo, LBC acelera hacia la inteligencia artificial, el análisis de datos y los microseguros inclusivos, sin perder el criterio humano y la empatía que sellaron el origen de la compañía. Esta entrevista no es un recuento histórico: es una lección de permanencia para cualquier líder que aspire a trascender.
M.M: Cuando una empresa cumple 80 años, normalmente la gente ve el resultado… pero no las decisiones que hicieron posible llegar hasta aquí. Desde su perspectiva, ¿qué es lo que realmente explica la permanencia de LBC durante ocho décadas?
L.B: Desde 1946, La Boliviana Ciacruz entendió que el seguro exige expertise técnica y solvencia financiera como constantes y que la compañía necesitaba cuidar una permanente capacidad de adaptación. Además, decidió no conformarse con los estándares locales y construir una visión de largo plazo.
“La confianza en La Boliviana Ciacruz se expresa a través de los 2.6 millones de clientes que tienen hoy una póliza de nuestras aseguradoras, es decir 1 de cada 3 adultos en Bolivia”
Bolivia cambió muchas veces en estas ocho décadas, pero la compañía mantuvo sus principios. Esa combinación entre evolución y consistencia permitió construir confianza. En seguros, esta confianza es el activo principal: se gana durante años y se confirma cuando la compañía responde en los momentos difíciles.
M.M: Si alguien tuviera que entender realmente a La Boliviana Ciacruz, más allá de ser una aseguradora, ¿qué debería comprender primero sobre la lógica de la organización?
L.B: Lo primero es entender que La Boliviana Ciacruz es una organización profundamente humana. Detrás de cada póliza hay una persona, una familia, una empresa, un emprendimiento o un proyecto de vida. No protegemos solamente patrimonios; protegemos la continuidad, la estabilidad y la tranquilidad de todos nuestros asegurados.
El capital humano, el capital financiero y las inversiones tecnológicas alineados a una estrategia clara y ambiciosa son los pilares de nuestra organización.
“Indemnizamos 25,000 siniestros al año. Son 25,000 ocasiones de cumplir con el contrato de seguros”
M.M: Mirando hacia atrás, ¿cuáles diría que han sido los 3 momentos o decisiones más críticos que han definido la estabilidad y el éxito de la empresa durante estas 8 décadas?
L.B: Supimos leer los cambios del país, del mercado y de sus clientes. Cuando La Boliviana y la Ciacruz del entonces Banco Santa Cruz fusionan en 1993, la lógica era tanto la integración oriente-occidente como el inicio de banca-seguros. Los 12 años transcurridos como filial de la multinacional Zurich Financial Services entre 2000 y 2011 fueron una respuesta a la nueva liberalización de la economía boliviana a partir del proceso de Capitalización y de la creación del Sistema de Capitalización Individual. El lanzamiento del primer microseguro hace más de 25 años con el Banco Sol culmina hoy con el liderazgo de La Boliviana Ciacruz en bancaseguros y su red de alianza con más de 40 entidades financieras y empresas de distribución.
Hoy la tecnología nos permite ser más eficientes, ágiles y precisos, nuestros colaboradores son cada vez más capacitados, pero seguimos convencidos de que el criterio humano y la empatía siguen siendo irremplazables. El desafío es incorporarlos en estas nuevas herramientas digitales con capacidades casi ilimitadas.
M.M: En un negocio donde la confianza lo es todo, ¿qué decisiones fueron fundamentales para construir credibilidad a largo plazo?
L.B: La confianza en La Boliviana Ciacruz se expresa a través de los 2.6 millones de clientes que tienen hoy una póliza de nuestras aseguradoras, es decir 1 de cada 3 adultos en Bolivia. Es una tremenda responsabilidad que tomamos muy en serio cada día desde hace 80 años. Esta confianza nace de la credibilidad que logramos al indemnizar 25,000 siniestros al año. Son 25,000 ocasiones de cumplir con el contrato de seguros dentro de los parámetros normativos y los términos y condiciones pactado con cada cliente.
“El lanzamiento del primer microseguro hace más de 25 años con el Banco Sol culmina hoy con el liderazgo de LBC en bancaseguros y una red de alianzas con más de 40 entidades financieras”
M.M: A medida que una organización crece, lo difícil ya no es expandirse… sino mantener coherencia. ¿Cómo logra LBC sostener cultura, visión e identidad en una organización de esta escala?
L.B: Una estrategia clara periódicamente validada en función a los cambios macroeconómicos, políticos, sociales y culturales, y comunicada a toda la organización; afuera una identidad construida a lo largo de ocho décadas asegurando a millones de bolivianos y sus negocios e indemnizando decenas de miles de siniestros; hacia adentro reforzando la reputación de LBC de ser “la Universidad del Seguro” con un enfoque integral en la gestión del talento humano.
M.M: Las empresas suelen revelarse en los momentos de tensión. ¿Recuerda alguna situación donde sintió que realmente se estaba jugando algo importante para la organización?
L.B: La historia de Bolivia desde 1946 ha sido construida sobre crisis, quiebres y cambios, pero también hubo, hay y habrá crecimiento, avances y oportunidades. A lo largo de estos 80 años, la Boliviana Ciacruz ha sabido minorar los efectos negativos y aprovechar las ocasiones. En nuestra historia reciente, todos, empresas como personas, hemos sentido como nunca el vértigo de una total incertidumbre frente a la pandemia de Covid. Fue realmente una situación extrema, aun más para el sector asegurador que tenía que indemnizar una muy elevada sobremortalidad sin recibir primas por el diferimiento bancario.
“Bolivia cambió muchas veces en estas ocho décadas, pero la compañía mantuvo sus principios. Esa combinación entre evolución y consistencia permitió construir confianza”
M.M: Después de 80 años, ¿cuál considera que es el verdadero aporte de LBC a Bolivia?
L.B: La Boliviana Ciacruz ha resguardado la economía nacional a través de la devolución directa de liquidez con el pago de siniestros a familias y empresas en sus peores momentos, evitando quiebras y pérdidas patrimoniales. A este rol de pilar de estabilidad se suma la inclusión financiera a través de la democratización del servicio y la formación del talento nacional,
M.M: Llegar a 80 años es un logro. Pero llegar a 100… es otra decisión. ¿Qué tiene que empezar a pasar hoy dentro de LBC para que eso sea posible?
L.B: Los 80 años no son un punto de llegada. Este aniversario es la celebración de un hito, a la vez significativo y fugaz. Para mantener la ambición de marcar el rumbo en Bolivia, es imperativo acelerar nuestra evolución tecnológica, incorporar procesos basados en inteligencia artificial, análisis de datos, automatización y nuevos modelos de atención.
“La Boliviana Ciacruz ha resguardado la economía nacional a través de la devolución directa de liquidez con el pago de siniestros a familias y empresas, evitando quiebras y pérdidas patrimoniales”

Estas ganancias en eficiencia y productividad nos permitirán profundizar la inclusión con ofertas cada vez más accesibles y personalizadas.
M.M: ¿De qué manera la Responsabilidad Social Empresarial está integrada en la filosofía de LBC?
L.B: A diferencia de otros sectores, nuestro negocio es la protección de la estabilidad socioeconómica de una sociedad a través de la gestión de los riesgos.
Nuestras relaciones estratégicas con decenas de instituciones financieras, muchas de ellas enfocadas en microfinanzas, permiten ofrecer soluciones que evitan que un evento negativo afecte el patrimonio o los ingresos de una familia o de una empresa, empujándola a la pobreza o a la quiebra.
Por eso, uno de nuestros principales aportes está en la inclusión financiera: microseguros, seguros inclusivos y soluciones con enfoque de género que permiten acercar protección a segmentos vulnerables. Estos productos accesibles y flexibles son desarrollados desde hace más de 25 años por La Boliviana Ciacruz con una lógica de bienestar colectivo.
Esta visión se transpone a la propia aseguradora dentro de la cual promovemos desarrollo profesional y formación continua, mérito y respeto. La sostenibilidad empieza por contar con equipos comprometidos, preparados y conscientes del impacto de su trabajo.
“Los 80 años no son un punto de llegada. Para mantener la ambición de marcar el rumbo en Bolivia, es imperativo acelerar nuestra evolución tecnológica incorporando inteligencia artificial, análisis de datos y automatización.”
Epilogo
La entrevista con Laurent Bertaux reveló una certeza contundente: los 80 años no son una meta, sino un punto de partida hacia los 100 años. El vicepresidente anuncia una transformación acelerada basada en inteligencia artificial, automatización y nuevas formas de atención, todo ello sin fracturar la esencia humana que Gonzalo Bedoya grabó en el ADN de la compañía. Bertaux sabe que el verdadero activo de LBC no es su tamaño, sino su capacidad de cumplir: 25,000 siniestros anuales que devuelven liquidez a familias y empresas en sus peores momentos, impidiendo que un evento negativo empuje a alguien a la pobreza o a la quiebra.
El legado de Bedoya no es una vitrina del pasado; es una antorcha que Bertaux está pasando a una nueva generación de colaboradores, algoritmos y alianzas estratégicas. El vicepresidente lo resume con una frase que debería escucharse en todas las salas de directorio: “Permanecer no es resistir, es reinventarse sin romper la confianza”. Y esa confianza, es lo que permitirá a La Boliviana Ciacruz no solo llegar al centenario, sino seguir siendo el pulso asegurador de Bolivia en las próximas décadas.
RECUADROS:
CIFRAS Y ESTADÍSTICAS:
- Clientes actuales con póliza activa: 2.6 millones
- Proporción de adultos en Bolivia que son clientes: 1 de cada 3 adultos
- Siniestros indemnizados por año: 25,000
- Años de liderazgo en bancaseguros: Más de 25 años (desde lanzamiento del primer microseguro con Banco Sol)
- Entidades financieras y empresas en red de alianzas: Más de 40
- Colaboradores: Mas de 400 colaboradores a nivel nacional
DIRECTIVOS Y LA ALTA GERENCIA DE LBC:
- Presidente del Directorio: Armando Gumucio Karstulovic
- Vicepresidente Ejecutivo: Laurent Bertaux Laug
- Gerente General: Jorge Hugo Parada Méndez
- Vicepresidente de Desarrollo Comercial: Rodrigo Bedoya Diez de Medina
- Gerente Nacional Técnico: José Carlos Méndez Roca
- Gerente Nacional de Banca Seguros y Masivos: María Elena Arévalo Guzmán
- Gerente Nacional de Estrategia y Marketing: Mónica Beltrán
