La Paz frente a su mayor desafío económico: reconstruir la confianza para volver a crecer

Rolando Kempff Bacigalupo
Presidente
FEDERACION DE EMPRESARIOS PRIVADOS DE LA PAZ – FEPLP
La historia económica de La Paz ha demostrado que las crisis ponen a prueba mucho más que la capacidad productiva de una región: ponen a prueba la confianza sobre la que se construyen la inversión, el empleo y el crecimiento.
La Paz enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia reciente. Después de más de cincuenta días de interrupciones que paralizaron la actividad económica, la prioridad ya no es únicamente reactivar la producción, sino reconstruir la confianza que permite invertir, generar empleo y crecer. Para Rolando Kempff Bacigalupo, presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP), el momento exige una visión estratégica capaz de convertir la adversidad en una oportunidad para fortalecer la competitividad del departamento.
La confianza es el verdadero motor de la recuperación
Desde la perspectiva de la FEPLP, la crisis dejó un impacto que trasciende las cifras económicas. Como afirma Kempff, «el impacto más severo de la reciente paralización fue la ruptura violenta de las cadenas de suministro y la asfixia de la liquidez operativa», una situación que deterioró la capacidad operativa de miles de empresas y afectó la confianza de los inversionistas. A ello se sumó que «los 53 días de interrupciones no solo provocaron desabastecimiento inmediato, sino que minaron severamente la previsibilidad y la confianza del inversionista». Pese a ello, destaca que el empresariado paceño respondió con responsabilidad, sosteniendo empleos incluso cuando «el mayor desgaste recayó sobre el tejido productivo formal», obligado a enfrentar un entorno de alta incertidumbre.
La reconstrucción requiere una agenda de Estado y grandes decisiones
Para Kempff, recuperar el dinamismo económico exige generar condiciones permanentes para la inversión y no únicamente respuestas coyunturales. Por ello sostiene que la prioridad pasa por fortalecer la seguridad jurídica, simplificar trámites y consolidar una verdadera alianza entre el Estado y el sector privado. Al mismo tiempo, considera indispensable «garantizar energía, combustibles y libre transitabilidad», además de ejecutar obras estratégicas que reduzcan los costos logísticos. Bajo esa visión, propone «un fondo extraordinario de inversión, inspirado en el espíritu del Plan Marshall», capaz de movilizar recursos públicos, privados e internacionales para impulsar la producción, el comercio y el empleo.
«El impacto más severo de la reciente paralización fue la ruptura violenta de las cadenas de suministro y la asfixia de la liquidez operativa.»
La formalidad necesita reglas claras para seguir invirtiendo
El presidente de la FEPLP considera que el comercio formal únicamente podrá recuperar su capacidad de inversión si opera bajo un entorno estable y competitivo. En ese sentido afirma que «el comercio formal requiere urgentemente estabilidad macroeconómica y un combate frontal al contrabando», factores indispensables para garantizar una competencia justa. Asimismo, sostiene que «la previsibilidad nace de reglas de juego claras, un tipo de cambio estable y una logística de transporte interna que no sufra bloqueos», condiciones que permitirán a las empresas reducir riesgos, mejorar su productividad y destinar mayores recursos a la innovación y la modernización tecnológica.
La integración metropolitana puede convertirse en la mayor ventaja competitiva
Kempff plantea que el desarrollo económico del occidente boliviano depende de asumir una visión metropolitana donde La Paz y El Alto actúen como una sola plataforma económica. En su criterio, «La integración económica entre La Paz y El Alto debe gestionarse bajo un enfoque metropolitano unificado», aprovechando que una ciudad concentra servicios especializados mientras la otra aporta una sólida capacidad industrial y logística. Bajo esa lógica, propone «implementar corredores logísticos e industriales libres de conflictos» y promover clústeres de exportación que fortalezcan el consumo local, incrementen la competitividad regional y consoliden una red de empleo formal para ambas ciudades.

La resiliencia del empresariado paceño constituye su mayor fortaleza
Más allá del potencial de la agroindustria, la manufactura textil, la farmacéutica y la economía digital para impulsar el empleo formal y sustituir importaciones, Kempff considera que el principal activo de La Paz continúa siendo su capital humano.
En sus palabras, «la principal fortaleza de las empresas paceñas radica en su resiliencia histórica y su alta capacidad de adaptación ante contextos adversos», una cualidad complementada por «una sólida disciplina de gestión corporativa, su apego a la formalidad legal y una profunda vocación de reinversión en su propia tierra». Esa combinación de experiencia, compromiso y capacidad de adaptación constituye, para la FEPLP, la base sobre la cual debe construirse la recuperación económica del departamento.
La Federación de Empresarios Privados de La Paz sostiene que reconstruir la economía exige mucho más que recuperar indicadores coyunturales. Implica generar confianza, fortalecer las instituciones y crear un entorno donde la inversión, la producción y el empleo puedan desarrollarse con estabilidad. Bajo esa visión, el empresariado paceño asume el reto de convertir la resiliencia demostrada durante la crisis en una ventaja competitiva para construir una La Paz más próspera e integrada.
«La previsibilidad nace de reglas de juego claras, un tipo de cambio estable y una logística de transporte interna que no sufra bloqueos.»
REFLEXION
«Herederos de una estirpe que jamás se rinde ante la adversidad, el empresariado paceño asume el desafío histórico de levantar los cimientos productivos de nuestra región; con la fuerza de nuestra identidad y la mirada puesta en el futuro, nos unimos hoy para reconstruir una La Paz próspera, líder y competitiva que vuelva a crecer con dignidad.»
