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La Paz debe volver a liderar el futuro económico de Bolivia

Eduardo Olivo Gamarra

Presidente de la Cámara Nacional de Comercio

Hablar de La Paz es hablar de una ciudad que históricamente ha liderado los grandes procesos políticos, económicos y empresariales del país. Sin embargo, los acontecimientos recientes demostraron que ninguna economía puede desarrollarse cuando la incertidumbre sustituye a la confianza y la confrontación reemplaza al diálogo. 

Desde la visión de la Cámara Nacional de Comercio, la reconstrucción económica del departamento no debe entenderse únicamente como una respuesta coyuntural a una crisis, sino como la oportunidad de reposicionar a La Paz como el principal articulador del crecimiento nacional. Eduardo Olivo Gamarra, presidente de la institución empresarial, resume esa convicción al afirmar que «hablar de La Paz es hablar de una ciudad que nunca se ha rendido», una ciudad que «nació luchando por la libertad y que, una y otra vez, ha sabido levantarse frente a las adversidades». Bajo esa mirada, sostiene que «La Paz no puede ser un espectador; tiene que volver a ser protagonista», porque cuando el departamento recupera su dinamismo económico, «Bolivia entera avanza»

Eduardo Olivo sostiene que la ciudad concentra una parte esencial de la historia nacional, pero también debe convertirse nuevamente en el espacio donde se construya el desarrollo del futuro. En ese sentido, afirma que «aquí se toman las grandes decisiones del país, aquí está gran parte de nuestra historia y aquí también debe construirse el futuro económico de Bolivia»

Para alcanzar ese objetivo, considera indispensable «devolver confianza a los empresarios, atraer inversiones, recuperar el comercio, fortalecer el turismo y generar empleo formal», porque solo así será posible reconstruir un ecosistema económico capaz de generar oportunidades sostenibles para las nuevas generaciones. 

“La primera prioridad es recuperar la confianza; nadie invierte donde existe incertidumbre.”

La reconstrucción económica comienza recuperando la confianza de quienes invierten y generan empleo. Desde esa perspectiva, Eduardo Olivo afirma con claridad que «la primera prioridad es recuperar la confianza; nadie invierte donde existe incertidumbre». Sin embargo, considera que el desafío va más allá de las variables económicas y también implica recuperar el orgullo de emprender en la ciudad. 

La visión de futuro del Presidente de CNC, es la de «una ciudad llena de proyectos, de emprendimientos, de restaurantes abiertos, de hoteles llenos, de turistas caminando por nuestras calles y de jóvenes que decidan quedarse aquí porque sienten que pueden construir su futuro». Para el líder, La Paz posee un enorme potencial competitivo y «tiene un talento extraordinario; lo único que necesita es que le devolvamos las condiciones para crecer»

El fortalecimiento del aparato productivo requiere acuerdos que trasciendan las diferencias políticas o sectoriales. Eduardo Olivo plantea que el sector privado, el Estado y la sociedad civil deben construir consensos mínimos que protejan la actividad económica y el empleo. En sus palabras, «todos debemos comprometernos con algo muy simple: nunca más poner en riesgo el trabajo de los bolivianos». Reconoce que en una democracia existen diferencias legítimas y que «podemos pensar diferente, podemos debatir, podemos discrepar», pero advierte que «nunca más podemos permitir que un conflicto paralice un país entero». Bajo esa lógica, considera indispensable «garantizar seguridad jurídica, libre transitabilidad, respeto a la ley y diálogo permanente», recordando que «detrás de cada empresa hay familias, detrás de cada negocio hay trabajadores y detrás de cada empleo hay un sueño que merece ser protegido»

“La competencia ya no está entre departamentos; la competencia está con otros países.”

Para la Cámara Nacional de Comercio, la competitividad del país ya no puede desarrollarse desde visiones regionales aisladas. Eduardo Olivo sostiene, «Bolivia ya no puede seguir pensando por regiones. Tenemos que empezar a pensar como un solo país», porque el desarrollo económico depende de la capacidad de integrar fortalezas y construir una agenda nacional compartida. 

En esa visión, reconoce el lider que «Santa Cruz necesita a La Paz, La Paz necesita a Cochabamba y todos necesitamos del resto de Bolivia», enfatizando que «la competencia ya no está entre departamentos; la competencia está con otros países que hoy están atrayendo las inversiones que nosotros estamos dejando pasar». Solo mediante esa integración, concluye, «Bolivia tiene todo para convertirse en una de las economías más fuertes de la región»

Más allá de las medidas coyunturales, Eduardo Olivo plantea reformas estructurales orientadas a fortalecer el tejido empresarial boliviano. Considera que el país requiere «decisiones valientes», acompañadas por «un sistema tributario que premie la inversión», además sostiene «menos burocracia, más seguridad jurídica y más incentivos para quienes generan empleo». En ese proceso, atribuye a La Paz un papel estratégico, señalando que «debe liderar ese gran acuerdo nacional», no desde la confrontación sino «desde el diálogo, porque esta ciudad siempre ha sido el lugar donde Bolivia ha discutido su futuro». A su juicio, ahora corresponde que vuelva a ser «el lugar donde Bolivia construya su recuperación», consolidando un liderazgo capaz de articular consensos para impulsar el crecimiento económico del país. 

Reconstruir La Paz implica mucho más que superar una coyuntura económica; significa recuperar la confianza de quienes invierten, producen, emprenden y generan empleo. Para la Cámara Nacional de Comercio, el verdadero desafío consiste en construir un entorno donde la seguridad jurídica, la estabilidad institucional y el diálogo permitan transformar el potencial de la ciudad en una ventaja competitiva para toda Bolivia. 

“Quiero hablarles, no como Presidente de la Cámara Nacional de Comercio, sino como un boliviano profundamente agradecido con esta ciudad…-La Paz nos enseñó que la libertad nunca fue un regalo; fue una conquista. Y hoy nos toca conquistar algo diferente: Nos toca conquistar el desarrollo, nos toca conquistar el empleo, nos toca conquistar la esperanza-”

“Estoy convencido de que vendrán tiempos mejores. Porque si hay una ciudad que sabe levantarse después de las dificultades, esa ciudad es La Paz. A los 217 años de su gesta libertaria, el mejor homenaje que podemos hacerle no es solamente recordar su historia; es construir su futuro. Porque cuando La Paz vuelve a creer en sí misma, no hay desafío que pueda detenerla, y cuando La Paz se levanta, Bolivia entera vuelve a caminar”

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