MANAGEMENT EMPRESARIAL

REGINA ROZENMAN- «DECIDIR CON CAJA: EL LIDERAZGO QUE PRIORIZA CONTROL SOBRE CRECIMIENTO»

WOMAN’S TIME: Mandatos de Hierro – Presidenta ejecutiva – Consorcio Publicitario – Regina Rozenman – Liderazgo – Bolivia

En la alta dirección, donde cada decisión puede redefinir el rumbo de una organización, el liderazgo financiero exige precisión, carácter y visión estratégica. Regina Rozenman, presidenta ejecutiva de Consorcio Publicitario, personaliza esta perspectiva con una premisa clara: “Nunca comprometer la liquidez por crecimiento”, una declaración que sintetiza su enfoque disciplinado y orientado a la sostenibilidad.

Su estilo de gestión posiciona a la mujer como una estratega capaz de equilibrar ambición y control, construyendo organizaciones sólidas en entornos de alta exigencia. Bajo esta mirada, se presentan sus cinco Mandatos de Hierro a la hora de decidir en el ámbito financiero.

Para la presidenta ejecutiva, el crecimiento sin respaldo financiero es un riesgo innecesario. “Nunca comprometer la liquidez por crecimiento. El crecimiento puede ser atractivo, incluso urgente, pero si no está respaldado por flujo de caja real se convierte en una amenaza”, afirma. En esa línea, advierte que es posible que exista “ganancias en papel y aun así no poder pagar sueldos o proveedores”.

Asimismo, su enfoque prioriza la sostenibilidad sobre la velocidad. “Expandirse sin respaldo de capital o sin estructura sólida genera estrés operativo y financiero”. Por ello, insiste en que crecer con control siempre será más estratégico que hacerlo de forma acelerada y frágil.

“Caja controlada, capital bien asignado y capacidad de adaptación, ese equilibrio es lo que sostiene el éxito financiero en el tiempo”

En contextos de incertidumbre, la líder prioriza la conexión permanente con la realidad del negocio. “La claridad no viene de intentar predecir el futuro, sino de leer el presente todos los días”, sostiene, destacando la importancia de una gestión activa y cercana a los indicadores clave.

Su enfoque se apoya en los siguientes principios. “Pensar en escenarios, no en certezas, es decir, que cada decisión debe ser viable en distintos contextos; Tener una lectura diaria del negocio; Capacidad real de ajuste rápido, reducir costos, ajustar precios, renegociar… según el momento; Proteger la liquidez y el margen; y Mantener estructuras flexibles, evitar rigideces que impidan moverse”, afirma.

Este enfoque permite no solo proteger la liquidez, sino también identificar oportunidades en medio de la volatilidad, consolidando una gestión que equilibra visión estratégica y acción táctica.

La experiencia le ha enseñado que el apego puede ser uno de los mayores riesgos financieros. “Las decisiones complejas no pasan por falta de información, sino por apego a un proyecto, una inversión o una idea  que alguna vez tuvo sentido. Y ahí es donde está el mayor riesgo”, sostiene con firmeza. Bajo este principio, prioriza la objetividad sobre la emoción.

En ese sentido, advierte que “el dinero invertido no justifica seguir invirtiendo”, destacando la importancia de no caer en la trampa del costo hundido. Cortar, reestructurar o redirigir recursos no es fracasar, sino proteger el negocio y liberar oportunidades de mayor valor. “La disciplina financiera no está en acertar siempre, sino en saber corregir rápido y sin apego cuando una decisión deja de ser correcta”, puntualiza.

“En momentos decisivos, la liquidez no es solo un indicador financiero… es lo que define si una organización sobrevive o desaparece”

En la asignación de capital, Rozenman plantea una lógica rigurosa que va más allá de la rentabilidad proyectada. “No se trata solo de elegir el proyecto más atractivo, sino el que mejor equilibra rentabilidad, riesgo y capacidad de generar caja en el tiempo”, afirma, subrayando la importancia de decisiones financieramente sostenibles.

Desde esta perspectiva, prioriza iniciativas con impacto tangible. “El proyecto que demuestra capacidad real de generar caja siempre tiene ventaja”, señala, destacando el valor del flujo de caja frente a promesas de crecimiento. A ello se suma un criterio clave: “un buen proyecto no debe poner en tensión la caja”, reforzando la necesidad de proteger la operación diaria.

Asimismo, incorpora una mirada estratégica al destacar que “el capital debe ir a proyectos que fortalezcan el core del negocio”, evitando dispersión de recursos en iniciativas sin impacto claro. Este enfoque permite mantener flexibilidad y asegurar que cada inversión contribuya a la empresa.

El primer signo de alerta financiera, en su experiencia, es claro. “El deterioro del flujo de caja operativo”, indica como señal temprana de riesgo. Antes de que los estados financieros reflejen problemas, la liquidez ya evidencia tensiones.

”Empiezan a faltar recursos para cubrir sueldos, proveedores, impuestos, hay un descalce entre ingresos y pagos, se vende pero no se cobra a tiempo, dependencia creciente de financiamiento de corto plazo, y decisiones operativas condicionadas por la cada”, puntualiza la líder. Tensiones recurrentes, dependencia de financiamiento o descalces en cobros son señales que requieren acción inmediata.

Regina Rozenman proyecta un liderazgo financiero que combina disciplina, agilidad y criterio estratégico. Su enfoque reafirma que la solidez empresarial no depende únicamente del crecimiento, sino de la capacidad de sostenerlo con inteligencia, posicionando a la mujer como una figura clave en la construcción de organizaciones resilientes, rentables y preparadas para el futuro.

  1. La caja es prioridad absoluta.- No dirija el negocio por la utilidad, sino por el flujo de caja. Una empresa rentable puede quebrar; una empresa con caja, sobrevive y crece.
  2. Disciplina en la asignación del capital.- No invierta por intuición o entusiasmo. Priorice proyectos que generen retorno claro, rápido y sostenible.
  3. Flexibilidad para ajustar rápido.- Mantenga una lectura permanente de lo que ocurre en el negocio y el entorno. Si algo no funciona, ajuste sin demora

Regina Rozenman, es presidenta ejecutiva de Consorcio Publicitario. Inició con estudios de Fisioterapia en Ámsterdam a los 17 años. En Santiago de Chile se formó en publicidad, comunicación y marketing. Tras vivir en Brasil y regresar a Bolivia, retomó su vida laboral como Gerente Comercial en el periódico “El Mundo”, para luego fundar Consorcio Publicitario en 1994. Asimismo, creó dos agencias especializadas: DMA y MAA. Su trayectoria en múltiples industrias demuestra una capacidad de adaptación y liderazgo que ha dejado huella.

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